sábado, 27 de octubre de 2018

The Narrow Margin (Testigo accidental) - Richard Fleischer, 1952.-


Hablando de películas claustrofóbicas… En The Narrow Margin la cámara está literalmente encima de los actores, sufriendo junto con los personajes del limitado espacio que existe en el tren en el que transcurre la acción. Y no por ello deja de moverse, de encontrar nuevas e interesantes maneras de contar con imágenes.-
La historia es clásica del cine policial negro: un policía sentimental de dura corteza (Charles McGraw) debe escoltar a una “viuda de la Mafia” (Marie Windsor) hasta la costa oeste en donde la espera el fiscal ante el cual debe atestiguar. Desde el comienzo la misión se presenta como peligrosa y de hecho a los pocos minutos de comenzada la película matan al compañero del protagonista (Don Beddoe), transformando la misión en una tarea de uno solo contra un puñado de villanos muy malos que también se suben al tren. En el medio, el héroe conoce a una rubia de aspecto inocente que viaja junto a su hijo (Jacqueline White) y que podría estar en peligro por su asociación con el policía.-
Lo que vuelve interesante esta trama es una serie de giros y sorpresas que guarda, la ambigüedad de los personajes que nunca son exactamente lo que parecen (hay un juego muy atractivo en relación a la estética asociada con la "chica buena" y con la femme fatale en términos de colores de vestuario y cabello) y aunque nuestro ojo está acostumbrado a desconfiar de los personajes que aparecen como inocentes en este tipo de historia, The Narrow Margin se las ingenia para esconder un par de aces bajo la manga.-
Pero sin dudas lo mejor de la película está en la forma en la que las cosas se ven en la pantalla y no tanto en la historia que se cuenta. No conozco demasiado de la filmografía de Fleischer, sólo he visto Compulsion (comentada en este blog) y The Boston Strangler, ambas películas muy interesantes desde lo visual y desde la tensión que construyen - exactamente como The Narrow Margin. Y sin embargo, leyendo la lista de títulos dirigidos por Fleischer encuentro un montón de nombres conocidos que no he visto pero que suenan mucho; y otros que no conocía pero que me tientan como Violent Saturday. Aquí, Fleischer coloca su cámara en lugares imposibles como los pasillos estrechísimos del tren, los compartimentos o los baños compartidos y ¡se mueve todo el tiempo! Creo que eso fue lo que más me impresionó, la cuidadosa coreografía de la cámara que nos transforma en partícipes de las escenas en lugar de meros espectadores: como audiencia estamos allí, siendo sacudidos por los vaivenes del tren. Fleischer maneja también - como lo hace también en las otras películas que he visto de él - el uso de los espejos o reflejos, en este caso para construir tensión y economizar recursos (mostrando al mismo tiempo, por ejemplo, el auto que avanza paralelamente al tren y la reacción del héroe frente a ello) o como punto de vista en una escena crucial del final.-


El otro aspecto que me atrajo de The Narrow Margin es la enorme galería de rostros desconocidos (o apenas familiares en menor - Jacqueline White - o mayor - Paul Maxer - medida). Esta es sin duda una película clase B, de esas que en lo personal suelo olvidar porque tiendo a elegir películas protagonizadas por mis estrellas favoritas o dirigidas por mis directores-estrella favoritos, quienes a su vez solían elegir estrellas como protagonistas. Es un circuito sin fin. Y aunque de inmediato imaginé a un Dana Andrews perfecto en el rol protagónico, debo decir que disfruté mucho del trabajo de McGraw al igual que del resto del elenco. A veces vale la pena alejarse de las estrellas para descubrir una buena gema olvidada.-