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Mostrando las entradas con la etiqueta drama

Diez años, cien motivos para amar el cine (octava parte): El secreto de sus ojos - Juan José Campanella, 2009.-

Motivo N° 1: la estructura.- Una de las cosas que más me gustan de esta película es su estructura. Hace muchos años, tras ver la película a poco de su estreno, leí la novela original de Eduardo Sacheri (la novela se llama La pregunta de sus ojos), autor del guión junto con el director Campanella, y la verdad es que no recuerdo ningún detalle por lo que no puedo atribuirle el mérito de la estructura al guión, tal vez provenga de la novela. En cualquier caso, lo maravilloso es la forma paulatina en la que vamos entrando en la trama a través de la suerte de McGuffin que contiene, por ponerlo en términos hitchcockianos: el violento crimen en el que muere Liliana Coloto (Carla Quevedo) y el dolor de su viudo, Ricardo Morales (Pablo Rago). Esto impulsa la trama en la que se ve envuelto el empleado judicial Benjamín Espósito (Ricardo Darín) junto a su segundo Sandoval (Guillermo Francella) y a la secretaria del Juzgado, Irene (Soledad Villamil).- La historia es contada a través de dos líneas...

Diez años, cien motivos para amar el cine (cuarta parte): Cinema Paradiso - Giuseppe Tornatore, 1988.-

Motivo N° 1: la emoción.- Esta película es emoción pura desde el primer fotograma hasta el último. Muchos de los motivos que desarrollará a continuación dan cuenta de ello en relación a aspectos puntuales de la trama, pero este motivo tiene más que ver con el tono que Tornatore busca… y encuentra. Hace algunos años escribí un texto sobre el alma de las películas y Cinema Paradiso , vaya si la tiene. Tornatore siente y transmite amor por sus personajes, por su Sicilia natal en la cual sitúa la trama, por la historia que cuenta, sin caer nunca en el golpe bajo o en el efecto gratuito.- Motivo N° 2: el amor por el cine.- Y claro, mucho amor por el cine. Cinema Paradiso cuenta la historia de Toto (interpretado sucesivamente por Salvatore Cascio, Marco Leonardi y Jacques Perrin), un niño que palpita el cine que ve en la sala de su pueblo y que sueña con que le permitan subir a la cabina de proyección, dominio absoluto de Alfredo (Philippe Noiret). Por la pantalla del cine desfilan los est...

Diez años, cien motivos para amar el cine (tercera parte): 12 Angry Men (12 hombres en pugna) - Sidney Lumet, 1957.-

Motivo Nº 1: la generación de la TV.- Sidney Lumet formó parte de la generación de realizadores formados en la industria de la televisión, y desembarcó en Hollywood con esta película (adaptación de un especial que ya había dirigido para la pantalla chica). El estilo rápido, que utiliza múltiples cámaras y que se apoya sobre la base del ensayo intensivo de las escenas a fin de lograr la toma definitiva en la menor cantidad de intentos posible, es perfecto para la historia de la deliberación de un jurado en un caso de homicidio. 12 Angry Men se siente moderna aún hoy en día, con su presentación de títulos retardada para la segunda escena, la secuencia inicial que nos lleva por los pasillos de la corte en donde hay tantas historias como salas de audiencias, la constatación de que el juicio fue llevado de la manera más mecánica y monótona posible en ese juez que lee aburrido las instrucciones finales. Luego, durante toda la película asistimos a un estilo cinematográfico ágil, que utiliza l...

Diez años, cien motivos para amar el cine (segunda parte): Casablanca - Michael Curtiz, 1942.-

Hoy es el décimo aniversario de este blog, ¡hurra! Motivo N° 1: la estructura narrativa.- Una de las maravillas de Casablanca es su estructura y ritmo: la trama avanza sin prisa pero sin pausa de principio a fin y desde las primeras escenas, en la que se nos explican las peripecias de los exiliados de Europa y el asesinato de los oficiales que llevaban los salvoconductos, ya conocemos todo lo que tenemos que saber para entender la historia y lo que está en juego. Ese mismo ritmo se sostiene a lo largo de toda la historia; los eventos se suceden unos a otros sin descanso pero en ningún momento quedan cabos sueltos o aspectos oscuros. El guión de autoría de Philip y Julius Epstein y Howard Koch es simplemente perfecto y lo más curioso de todo es que cuando uno lee el anecdotario de la filmación se entera que los actores no contaron con un guión completo hasta avanzada la producción. Que una pieza escrita “sobre la marcha” cuente con tal grado de cohesión y perfección es una verdadera ma...

Diez años, cien motivos para amar el cine (primera parte): The Big Parade (El gran desfile) - King Vidor, 1925.-

Este mes mi querido blog está cumpliendo diez años. Publiqué la primera entrada en este espacio el 03 de abril de 2016, luego de terminar con mi proyecto anterior: Mi Blog sobre Mr Hitchcock . A modo de celebración, les presentaré una serie de diez entradas, en cada una de las cuales daré mis diez motivos para amar diez de mis películas favoritas que nunca antes recibieron una reseña en el blog. ¿Me acompañan? Aquí vamos con la primera entrega.- Motivo Nº 1: el lenguaje cinematográfico.- The Big Parade es una joya del lenguaje cinematográfico en tiempos del cine mudo. Desde la primera escena, que nos presenta un país en ebullición y a los tres amigos cuyos pasos seguiremos (y que todavía no son amigos, ni siquiera se conocen pues provienen de extractos sociales bien diferentes), Vidor utiliza su cámara para contarnos todo lo que necesitamos saber sobre estos personajes. Slim (Karl Dane) es un obrero que tiene siempre un escupitajo a pedir de boca, Bull (Tom O’Brien) es un cantinero de...

Películas que dialogan entre sí: Sleep, My Love y Whirpool.-

Esta entrada podría llevar por subtítulo “La hipnosis y el matrimonio fallido, interacción y propuesta”. En ambos casos tenemos una heroína vulnerable involucrada en un matrimonio infeliz y la hipnosis como recurso dramático. Las dos películas distan de ser redondas pero tienen buenos elementos para atraparnos y, sobre todo, buenas actuaciones que las sacan a flote.- Sleep, My Love (Pacto tenebroso) - Douglas Sirk, 1948.- Alison Courtland (Claudette Colbert) despierta en un vagón de tren con una pistola en su bolso y sin la más mínima idea de cómo llegó hasta allí; lo último que recuerda es haberse acostado en su cama, en su casa en Nueva York. Al llegar a Boston Alison se pone en contacto con su esposo Richard (Don Ameche), quien a su vez ya ha llamado a la policía (Raymond Burr) alertado por la desaparición de su mujer. Al regresar a casa Alison descubre a través de Richard el detalle más inquietante: ella no lo recuerda, pero antes de irse forcejeó con Richard por el arma y lo hiri...

Cinco motivos para amar Seventh Heaven (El séptimo cielo) - Frank Borzage, 1927.-

Motivo Nº 1: El realismo.- El primer acto de Seventh Heaven pareciera provenir directamente de lo mejor del cine pre-code . Está lleno del realismo, del cinismo y de la crueldad de aquel período que aún no había comenzado pero que sin dudas ya se insinuaba. Cuando conocemos a nuestros personajes, Chico (bellísimo Charles Farrell) y su amigo inseparable “la Rata” (George E. Stone) están plantados en pleno sistema de desagüe de París y Diane (Janet Gaynor) es prácticamente una niña abandonada a merced de su hermana mayor, Nana (Gladys Brockwell), una prostituta perdida en la desesperanza y la adicción al ajenjo. Apenas llega la mínima sospecha de una vida mejor, Diane la deja pasar porque, a su pesar, no puede decir una mentira y Nana la muele a golpes en la calle. Chico rescata a la heroína pero esto, lejos de ser un meet cute , ocurre como prólogo de una escena larguísima en la que Chico come en la calle con sus compañeros y discute su filosofía de vida mientras Diane está allí echada...