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Mostrando las entradas con la etiqueta Años 90

Diez años, cien motivos para amar el cine (séptima parte): Manhattan Murder Mystery (Misterioso asesinato en Manhattan) - Woody Allen, 1993.-

Motivo Nº 1: la pareja en crisis.- El punto de partida de esta película es una pareja atravesando una crisis: Larry (Woody Allen) y Carol Lipton (Diane Keaton) son un matrimonio de mediana edad, con un hijo ya en la Universidad y están en un punto en su relación en el que parecen desencontrados. La escena inicial, en efecto (luego de un magnífico plano aéreo de Manhattan, que termina en el Madison Square Garden) tiene lugar en un partido de hockey sobre hielo que no podría aburrir más a Carol, pero al que acompañó a su marido a cambio de que éste fuera con ella a la ópera. Algunas escenas más adelante, vemos que la pareja abandona el Metropolitan Ópera en plena representación mientras Larry dice una de mis frases preferidas de la película: “He escuchado tanto Wagner que ya siento ganas de invadir Polonia” (una frase que repetimos a menudo en mi familia cada vez que intentamos enfrentarnos al compositor).-  Estas dos escenas son el botón de muestra del conflicto de esta pareja que y...

Pastillas de cine y otras yerbas.-

Cuando caí en la cuenta, había pasado un mes completo desde mi última publicación. Ups. Y como no he terminado ninguna reseña pero sí revisité algunas películas y otras cosillas, aquí traigo unas breves impresiones.- Casablanca - Michael Curtiz, 1942.- Lo primero que vi en este mes de ausencia fue Casablanca , una de mis grandes favoritas. Nunca la reseñé porque me intimida un poco, es tanto y tan bueno lo que se ha dicho sobre ella que siento que no hay nada de interés que pueda aportar. Sin embargo me sentí envalentonada y empecé a escribir sobre ella. Nunca pude terminar mi reseña, resulta que efectivamente no hay nada de interés que pueda aportar pero no pierdo las esperanzas. Tal vez alguna vez termine mi texto y se los comparta.- Por ahora les cuento que quedé fascinada por el trabajo de cámaras y la fotografía de la película. En tantos visionados anteriores siempre me concentré en la historia y los personajes (todos maravillosos), pero esta vez me enfoqué en el trabajo de Michae...

Tres momentos de tango en el cine.-

Mi visionado de The Four Horsemen of the Apocalypse , con su célebre escena de tango, me llevó a pensar en otros momentos de cine en los que el tango cumpla una función esencial. Estos son los tres momentos que recopilé. ¿Se les ocurren otros? Anchors Aweigh (Levando anclas) - George Sidney, 1945.- Algún día dedicaré a esta película una reseña completa, pero el segmento que aquí nos convoca corresponde a una escena de fantasía en la cual Joe Brady (Gene Kelly), un marinero con permiso por tres días, intenta decirle a Susan (Kathryn Grayson) lo que siente por ella. Joe siente que para expresar sentimientos sinceros necesita un contexto épico y grandioso, como los que aparecen en las grandes obras de la literatura. Su imaginación lo transporta a un mundo imposible en donde él es un bandido enamorado de una princesa que arriesga su vida para verla una vez más. El número musical que tiene lugar es un delirio maravilloso en el cual se combinan La Cumparsita, la cultura española y la capa, a...

Julio de Jane Austen (primera parte).-

  Desde hace unos tres o cuatro años se organiza a través de redes sociales un maratón de lectura en homenaje a Jane Austen. La idea es dedicar el mes de julio a leer novelas de Jane Austen y/o de sus contemporáneos, biografías, libros de ensayo, novelas que sean reversiones de sus historias y también mirar películas que sean adaptaciones directas de sus novelas o estén inspiradas en ellas. Confieso que no vengo muy bien con la lectura, porque decidí tomar otro rumbo, pero sí quise aprovechar la oportunidad para traer adaptaciones cinematográficas de novelas de Jane Austen más una pieza extra que toma a la autora como eje central y que adoro.- Pride and Prejudice (Orgullo y Prejuicio) - Robert Z. Leonard, 1940.- Todo un descubrimiento para mí, esta peculiar adaptación nos presenta a Greer Garson en el papel de Elizabeth Bennet y a Laurence Olivier como Mr. Darcy. La historia de las cinco hermanas Bennet empujadas por su madre (Mary Boland) a hacer buenas alianzas matrimoniales para...

Viajes de cine. Última parada: Nueva York.-

  Finalmente llegué a mi ciudad favorita, llena de planes para descubrir nuevas películas. Pero como suele suceder cuando uno lleva mucho tiempo viajando, de pronto me encontré sin demasiadas energías como para visitar lugares nuevos y necesité tomar asiento en un sitio tranquilo y conocido. Por eso, recurrí a películas que ya había visto antes para, simplemente, relajarme y disfrutar del paisaje.- La Nueva York que nunca duerme: Sweet Smell of Success (Chantaje sobre Broadway) - Alexander Mackendrick, 1957.- Apenas bajamos del avión (o presionamos el botón de “play” en este caso) y caemos en pleno Times Square, con sus luces enceguecedoras, el tráfico imposible, la gente, los teatros y los bares bajo un cielo nocturno que aplasta y agobia. Ese es el tono de esta película en su mayor parte, una selva de cemento donde matar o morir es la regla y en donde todos intentan sobrevivir como mejor pueden. Los dos jugadores principales de este juego son Sidney Falco (Tony Curtis), un agente...

Viajes de cine. Segunda parada: Londres.-

El Londres del mal desatado: Dr. Jekyll and Mr. Hyde (El extraño caso del Doctor Jekyll) - Victor Fleming, 1941.- En este caso, Londres se presenta como el escenario ideal para que un tipo brutal se pasee por ahí sin que nadie atine a detenerlo cuando comete desmanes. Este tipo es Mr. Hyde, la faceta cruel y malvada del Dr. Henry Jekyll (Spencer Tracy) que toma el control en cuanto éste bebe un brebaje diseñado por él mismo. El Dr. Jekyll está enamorado de su prometida Beatrix (Lana Turner), lo cual no impide que Hyde tome como cortesana a la sensual Ivy Peterson (Ingrid Bergman). La cohabitación de ambos hombres en el mismo cuerpo comenzará a tornarse problemática cuando Jekyll ya no pueda controlar a Hyde.- La comparación de esta versión con la de 1931 es inevitable (aún me falta ver la versión de los años 20 protagonizada por John Barrymore para completar este trío del período clásico). Allí donde el Hyde de Fredric March era en un comienzo más primitivo que malvado y sólo iba volv...