Esto que me ha salido es más una catarsis que una reseña. Pido las disculpas del caso.- El año pasado publiqué una breve serie de entradas ideada con el propósito de comprobar si podía amigarme de una vez por todas con el western, un género que hasta ese momento se me había escapado. Películas como 3:10 to Yuma , Winchester ‘73 , The Magnificent Seven y The Naked Spur me reconciliaron con el género aunque todavía me faltaba dar con un punto de encuentro con su estrella por antonomasia: John Wayne. De mis experiencias previas con el actor, The Searchers me resultó intragable y Stagecoach (que todavía no reseñé, ya le llegará el momento) me gustó mucho cuando la vi hace algunos años atrás, pero no me disparó el deseo de ver más del protagonista (ni de su director, esa es una cuestión para otro día pero que corre por un carril paralelo).- Todo esto para decir que puede ser que haya empezado a reconciliarme con Wayne, lo digo con toda cautela. Para poner todas las cartas sobre la mesa,...
Paul Biegler (James Stewart) es un abogado (antiguo fiscal de distrito) más volcado a la pesca, el jazz y la bebida que al ejercicio de la profesión. Tiene una secretaria, Maida (Eve Arden), a la que no le ha pagado su salario en algún tiempo pero que igual lo cuida fielmente y un amigo, Parnell McCarthy (Arthur O’Connell), que no ejerce la abogacía desde hace mucho y que bebe todavía más que Paul. Así las cosas, Paul recibe el encargo de asumir la defensa de un teniente del Ejército, Frederick Manion (Ben Gazzara) acusado de haber asesinado a un hombre que habría violado a su esposa Laura (Lee Remick).- Esta es una película que ví en su momento y me pareció que estaba bien, pero no me encantó, y ahora al redescubrirla encontré que tenía mucho más jugo del que inicialmente le había sacado. Supongo que en su momento no me atrapó el ritmo (la película es larga, dura dos horas cuarenta minutos, y Preminger se toma su tiempo para llegar al corazón de la historia, que es el juicio) y su est...