Motivo Nº 1: la generación de la TV.- Sidney Lumet formó parte de la generación de realizadores formados en la industria de la televisión, y desembarcó en Hollywood con esta película (adaptación de un especial que ya había dirigido para la pantalla chica). El estilo rápido, que utiliza múltiples cámaras y que se apoya sobre la base del ensayo intensivo de las escenas a fin de lograr la toma definitiva en la menor cantidad de intentos posible, es perfecto para la historia de la deliberación de un jurado en un caso de homicidio. 12 Angry Men se siente moderna aún hoy en día, con su presentación de títulos retardada para la segunda escena, la secuencia inicial que nos lleva por los pasillos de la corte en donde hay tantas historias como salas de audiencias, la constatación de que el juicio fue llevado de la manera más mecánica y monótona posible en ese juez que lee aburrido las instrucciones finales. Luego, durante toda la película asistimos a un estilo cinematográfico ágil, que utiliza l...
Hoy es el décimo aniversario de este blog, ¡hurra! Motivo N° 1: la estructura narrativa.- Una de las maravillas de Casablanca es su estructura y ritmo: la trama avanza sin prisa pero sin pausa de principio a fin y desde las primeras escenas, en la que se nos explican las peripecias de los exiliados de Europa y el asesinato de los oficiales que llevaban los salvoconductos, ya conocemos todo lo que tenemos que saber para entender la historia y lo que está en juego. Ese mismo ritmo se sostiene a lo largo de toda la historia; los eventos se suceden unos a otros sin descanso pero en ningún momento quedan cabos sueltos o aspectos oscuros. El guión de autoría de Philip y Julius Epstein y Howard Koch es simplemente perfecto y lo más curioso de todo es que cuando uno lee el anecdotario de la filmación se entera que los actores no contaron con un guión completo hasta avanzada la producción. Que una pieza escrita “sobre la marcha” cuente con tal grado de cohesión y perfección es una verdadera ma...