Ir al contenido principal

Ryan’s Daughter (La hija de Ryan) - David Lean, 1970.-


Me acerqué a esta película por recomendación de Hildy Johnson que sabe anticipar qué me gustará y qué no, y aún así dudaba. Hasta ahora no había encontrado completamente de mi gusto las grandes superproducciones a todo color de Lean a la vez que me enamoran sus películas intimistas de los años ‘40, particularmente la especial Brief Encounter. En Ryan’s Daughter me encontré con lo mejor de ambos mundos. Por un lado, una película con muchos valores de producción, con un trasfondo histórico con posibilidades cinematográficas (los umbrales del alzamiento de Pascuas en Irlanda en 1916) imponente y larga (206 minutos en la versión que conocemos, mientras que el primer corte de Lean duraba alrededor de 220) pero bien equilibrada y al mismo tiempo, un triángulo amoroso cercano, de esos en los que sentimos que conocemos y entendemos a todos los lados, y una galería de personajes secundarios delineados, muy humanos.-
Desde el comienzo sentimos que el entorno jugará un papel esencial en la historia. Lean evidentemente ama el paisaje en el que se desarrolla la trama, esa costa irlandesa (interpretada en algunas escenas por la costa sudafricana, pero quién presta atención a eso) que es todo distancias: distancias a recorrer entre un punto y otro, distancias que revelan secretos escritos en la arena como huellas, distancias desnudas que no dejan que te escondas de miradas indiscretas. Y ese paisaje será a veces testigo y a veces protagonista con su clima caprichoso de muchos de los momentos más emocionantes de la película, por lo general presentados en espejo: el encuentro entre Rose, la hija de Ryan del título (Sarah Miles) y el maestro de escuela del que está enamorada en secreto (Robert Mitchum) será replicado más adelante en una secuencia en la que éste imagina a Rose con su amante (Christopher Jones); el primer paseo por la playa de Michael (John Mills), el idiota del pueblo que todo lo ve con sus ojos de niño y una ternura que desarma (Mills ganó un premio Oscar por su increíble transformación en este personaje inolvidable), orgulloso por haber capturado una langosta volverá varias veces en la medida en que Mike encuentre nuevos tesoros; la muchedumbre aliada en las calles bajo un mismo objetivo será triunfal en una primera oportunidad y repugnante en una segunda. Y todos estos momentos ocurren en esa costa maravillosa o en el pequeño pueblo de una calle en la que todo sucede y todo se sabe.-
Lean también ama a sus personajes. Ama sus rostros (la película está llena de primeros planos gloriosos) y ama sus individualidades, todos sus defectos y virtudes. La trama guarda muchas similitudes con Madame Bovary de Gustave Flaubert (inicialmente, se le propuso a Lean hacer una adaptación lisa y llana, que él consideró poco interesante), pero Rose es mucho más compleja y humana que la frívola Emma (aclaro que hablo solamente en base a las adaptaciones cinematográficas de la novela, la cual no leí). Si bien Rose tiene una ligera debilidad por el lujo (la película abre con su parasol con encaje flotando hacia el mar y a medida que avanza la historia se advierten sus pequeñas vanidades, las cuales terminará perdiendo de la manera más cruel), lo que la impulsa a alejarse de su marido no es la ambición de progreso social sino un deseo inconfesado incluso ante ella misma, la insatisfacción por lo único que su marido no puede darle porque - dolorosamente para él, pues se da cuenta de ello - no está a su alcance. La dinámica en esta pareja es interpretada maravillosamente por Miles y por Mitchum. No tengo palabras para describir los matices en la actuación de estos dos, y en menor medida (pero no tan, tan tosco como se dice) de Jones. Y entre ellos, como un padre atento, el Padre Collins (querido Trevor Howard) que todo lo ve y todo lo comprende. Y cuando uno empieza a pensar que es fácil querer a personajes tan sensibles como estos, se descubre sintiendo algo parecido a la compasión también por el grupo de imbéciles crueles y cobardes que los rodean, los habitantes del pueblo (incluido el Sr. Ryan, padre de Rose, interpretado por Leo McKern). Lean los quiere también a ellos, y sin llegar a justificarlos, se esfuerza por entenderlos: ociosos, sumidos en la miseria y la opresión por los británicos, fanáticos de una causa que apenas les da oportunidad de intervenir activamente y aplastados por una ignorancia que los lleva a mostrar su lado más salvaje en cuanto se resquebraja el barniz de la civilización.-

Comentarios

  1. Sí, mi querida Bet, pienso lo mismo que tú: Lean ama a sus personajes, y eso se nota. Para mí es un peliculón que siempre te hace sentir y vibrar. La hija de Ryan es todo un placer cinéfilo y cada visionado provoca un nuevo descubrimiento. Tu texto provoca muchas ganas de volver a verla. Sí, el paisaje es otro personaje más.
    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Querida Hildy, vuelvo a agradecerte por conducirme hacia esta película. Siento que se transformará en una de mis favoritas y en una buena sesión triple con Breve Encuentro y Amigos Apasionados. Me faltan todavía muchos visionados para abrazar todas sus aristas pero aún así quise volcar mis primeras impresiones antes de olvidarlas.-
      Me encantaría leerte en relación a esta película :)
      Te mando un beso enorme, Bet.-

      Borrar
  2. Bet... ¡por fin he visto Julie, con Doris Day! ¿Te acuerdas que comentamos sobre ella hace años? No es un peliculón, pero merece la pena verla. Me ha llamado sobre todo la atención por una cosa: es una película sobre una mujer que sufre malos tratos y sobre un maltratador, y lo difícil que lo tenían (y lo tienen) las mujeres que ven amenazadas sus vidas, pero que pueden recibir poca protección. Y la sensación de no poder huir. Ahí está bastante conseguida la película. Y te crees a Louis Jourdan como un hombre exaltado por los celos y por la obsesión de eliminar a su mujer.

    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
  3. Por cierto, ¿todo bien?

    Otro beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. ¡Sí claro que me acuerdo! Todavía tengo Julie en mi lista de deseos para comprar DVD pero aún no di con ella. Me has dado más ganas de verla.-
      ¡Ay, estoy pasando otro de esos momentos en que no se me ocurre nada! Pensé que había pasado pero sigue aquí. No ayuda el hecho de que pasé las semanas más espantosas en el trabajo. Sin perjuicio de ello, estuve viendo algunas películas y creo que tengo ideas... al menos el germen de una... espero. Gracias por tu apoyo constante, querida Hildy. Es muy importante para mí.-
      Te mando un abrazo fuerte, Bet.-

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

The Journey (Rojo atardecer) - Anatole Litvak, 1959.-

Una de las cosas que me divierte es encontrar duplas de cine repetidas a lo largo del tiempo y si puede ser en diferentes géneros, mejor. Cuando descubrí The King and I a comienzos de este año, me intrigó mucho enterarme de que Deborah Kerr y Yul Brynner habían protagonizado un drama algunos años más tarde y me propuse dar con esa otra película.- The Journey cuenta una historia de supervivencia con el trasfondo de la Revolución Húngara de 1956, en la cual grupos nacionalistas se alzaron contra la dominación soviética. Un grupo de viajeros de distintas nacionalidades aguarda durante días para abordar un vuelo que los saque de Budapest en plena revuelta. Al aeropuerto llega Lady Diana Ashmore (Deborah Kerr), una aristócrata inglesa que viaja acompañada de un compatriota gravemente enfermo llamado Henry Fleming (Jason Robards). Momentos después de su arribo se ofrece a los viajeros una alternativa terrestre: ir en autobús hasta la frontera con Austria y desde allí llegar hasta el aeropu...

The Window (La ventana) - Ted Tetzlaff, 1949.-

Mezclemos Rear Window con Home Alone y obtendremos… The Window . Esta es la historia de Tommy Woodry (Bobby Driscoll), un niño que tiene por hábito contar mentiras (mayormente para darse importancia) y que una noche de calor es testigo de un asesinato cometido por sus vecinos del piso superior, los Kellerson (Paul Stewart y Ruth Roman). Sus padres (Barbara Hale y Arthur Kennedy) no le creen, como así tampoco los policías a los que acude, por lo que Tommy intentará huir de casa antes de que los Kellerson lo asesinen para cubrir su crimen anterior.- La conexión más evidente de esta película con otra es, por supuesto, con Rear Window y no es de extrañar, dado que ambas están basadas en relatos de Cornell Woolrich, quien parece haber tenido una obsesión con las ventanas y los secretos que esconden. Lo que sí me extrañó es que en ninguno de los documentales que he visto y de los artículos que he leído sobre la obra maestra de Hitchcock se menciona esta película, la cual descubrí por casu...

Más damas del período pre-code (primera parte).-

Hace varios años publiqué, en celebración del mes de mi cumpleaños, una serie llamada “Damas del período pre-code ” en la que exploraba el trabajo de dieciséis actrices de ese período a través de sus películas más representativas. En algún momento proyecté continuar la serie con más actrices, pero eso nunca se concretó hasta que el otro día por casualidad ví un video-ensayo sobre Ann Dvorak en Youtube, recordé mi viejo proyecto y decidí darle luz verde. Aquí traigo, entonces, más damas del período pre-code empezando por la que sirvió de detonante para esta nueva serie: Ann Dvorak.- Ann Dvorak en Three on a Match (Tres vidas de mujer) - Mervyn LeRoy, 1932.- “- He estado con los pelos de punta desde hace un mes. Todo me deprime, incluyendo esta casa ” Ann Dvorak en Three on a Match Esta película ya ha aparecido por aquí en una mini reseña que le dediqué en 2019, pero se merece una nueva visita porque es simplemente magnífica. La historia comienza en 1919 cuando las tres del título, Ma...