Ir al contenido principal

Entradas

Diez años, cien motivos para amar el cine (última parte): To Be or Not To Be (Ser o no ser) - Enrst Lubitsch, 1942.-

Motivo N° 1: la secuencia inicial.- Lubitsch comienza la película con una secuencia brillante: en una tranquila tarde de agosto de 1939, los habitantes de Varsovia se ven sorprendidos por la inesperada llegada de nada menos que Adolf Hitler, que se pasea lo más pancho mirando vidrieras. Para explicar el origen de esta conmoción, el relator nos remite a lo ocurrido momentos antes en los cuarteles de la Gestapo, en donde tiene lugar una peculiar entrevista de un alto mando a un niño cuyo padre hizo comentarios contrarios al Führer. Esta entrevista es interrumpida por la llegada de Hitler en persona e inmediatamente escuchamos la voz del director Dobosz (Charles Halton) que corta la escena… ¡se trata de una obra de teatro que sus actores están ensayando! Dobosz cuestiona el maquillaje del actor que interpreta a Hitler, Bronski (Tom Dugan) y todos discuten por unos segundos en esa maravillosa forma que Lubitsch tenía de filmar discusiones, en la que un grupo de persona habla al unísono, ha...
Entradas recientes

Diez años, cien motivos para amar el cine (penúltima parte): Anchors Aweigh (Levando anclas) - George Sidney, 1945.-

Motivo N° 1: la receta para un musical absurdo y maravilloso.- Batir dos marineros con los rostros de Gene Kelly y Frank Sinatra en un permiso de tres días en Los Ángeles, un niño igualito a Dean Stockwell que sueña con unirse a la Marina y una aspirante a cantante con la voz de Kathryn Grayson que quiere conocer a José Iturbi, hasta punto de soufflé. Añadir a la mezcla un puñado grande de canciones (algunas más o menos vinculadas con la trama, otras absolutamente aleatorias) y una cucharada copetona de equívocos y mentirillas, espolvorear con un Technicolor rabioso y hornear por dos horas veinte minutos a fuego fuerte. La preparación aguanta más de ochenta años en la alacena, conservando la frescura del primer día.- Esa es la receta para lograr un musical que no tiene ni pies ni cabeza pero que engancha y emociona con la desenfadada fuerza creativa que lo propulsa.-  Motivo N° 2: el cine dentro del cine.- Joe (Kelly) y Clarence (Sinatra) obtienen un permiso de tres días para pasar...

Diez años, cien motivos para amar el cine (octava parte): El secreto de sus ojos - Juan José Campanella, 2009.-

Motivo N° 1: la estructura.- Una de las cosas que más me gustan de esta película es su estructura. Hace muchos años, tras ver la película a poco de su estreno, leí la novela original de Eduardo Sacheri (la novela se llama La pregunta de sus ojos), autor del guión junto con el director Campanella, y la verdad es que no recuerdo ningún detalle por lo que no puedo atribuirle el mérito de la estructura al guión, tal vez provenga de la novela. En cualquier caso, lo maravilloso es la forma paulatina en la que vamos entrando en la trama a través de la suerte de McGuffin que contiene, por ponerlo en términos hitchcockianos: el violento crimen en el que muere Liliana Coloto (Carla Quevedo) y el dolor de su viudo, Ricardo Morales (Pablo Rago). Esto impulsa la trama en la que se ve envuelto el empleado judicial Benjamín Espósito (Ricardo Darín) junto a su segundo Sandoval (Guillermo Francella) y a la secretaria del Juzgado, Irene (Soledad Villamil).- La historia es contada a través de dos líneas...

Diez años, cien motivos para amar el cine (séptima parte): Manhattan Murder Mystery (Misterioso asesinato en Manhattan) - Woody Allen, 1993.-

Motivo Nº 1: la pareja en crisis.- El punto de partida de esta película es una pareja atravesando una crisis: Larry (Woody Allen) y Carol Lipton (Diane Keaton) son un matrimonio de mediana edad, con un hijo ya en la Universidad y están en un punto en su relación en el que parecen desencontrados. La escena inicial, en efecto (luego de un magnífico plano aéreo de Manhattan, que termina en el Madison Square Garden) tiene lugar en un partido de hockey sobre hielo que no podría aburrir más a Carol, pero al que acompañó a su marido a cambio de que éste fuera con ella a la ópera. Algunas escenas más adelante, vemos que la pareja abandona el Metropolitan Ópera en plena representación mientras Larry dice una de mis frases preferidas de la película: “He escuchado tanto Wagner que ya siento ganas de invadir Polonia” (una frase que repetimos a menudo en mi familia cada vez que intentamos enfrentarnos al compositor).-  Estas dos escenas son el botón de muestra del conflicto de esta pareja que y...

Diez años, cien motivos para amar el cine (sexta parte): Brighton Beach Memoirs (Confesiones de mi adolescencia) - Gene Saks, 1986.-

Motivo N° 1: la nostalgia.- Brighton Beach Memoirs está basada en la obra de teatro semi-autobiográfica de Neil Simon, autor tanto del material original como del guión de la película. Desde ese punto de partida, la historia desborda de nostalgia por un tiempo pasado que podrá no haber sido fácil, pero que aparece idealizado.- La historia transcurre en Brighton Beach, un balneario de Brooklyn, en 1937 y tiene por protagonista a Eugene Jerome (Jonathan Silverman), un adolescente judío de quince años que sueña con convertirse en escritor. En la forma de contar no sólo está presente la nostalgia por la adolescencia, con sus tribulaciones que parecían un mundo pero que vistas desde la adultez, resultan dulces; está también presente la nostalgia por un mundo que todavía no conocía los horrores de la II Guerra y que todavía podía evitar algunos de los horrores que anticipaba, y también existe la nostalgia por un mundo que parecía más grande, en donde mudarse a otro balneario del propio Brook...

Diez años, cien motivos para amar el cine (quinta parte): High Anxiety (Máxima ansiedad) - Mel Brooks, 1977.-

Motivo N° 1: la intriga.- Cuando descubrí está película en mi infancia, no había visto casi nada de Hitchcock y leído aún menos sobre su estilo, de modo que lo que más me atrapó de esta película fue la intriga. El Dr. Richard H. Thorndyke (Mel Brooks), un prestigioso psiquiatra, llega a su nuevo puesto en el Sanatorio para los muy, MUY nerviosos para reemplazar al director anterior, un colega que murió súbitamente. Parte del equipo médico parece aliviado por su llegada, pero su principal colaborador, el Dr. Charles Montague (Harvey Korman) y la enfermera Charlotte Diesel (Cloris Leachman), están que trinan. Todo parece un poco extraño en el sanatorio y la trama se complica cuando la hija de uno de los pacientes, Victoria Brisbane (Madeline Kahn) se acerca al Dr. Thorndyke durante una convención psiquiátrica para pedirle ayuda para su padre, lo cual provoca que el protagonista sea falsamente implicado en un asesinato para evitar que descubra la verdad sobre los manejos en el sanatorio....