Paul Biegler (James Stewart) es un abogado (antiguo fiscal de distrito) más volcado a la pesca, el jazz y la bebida que al ejercicio de la profesión. Tiene una secretaria, Maida (Eve Arden), a la que no le ha pagado su salario en algún tiempo pero que igual lo cuida fielmente y un amigo, Parnell McCarthy (Arthur O’Connell), que no ejerce la abogacía desde hace mucho y que bebe todavía más que Paul. Así las cosas, Paul recibe el encargo de asumir la defensa de un teniente del Ejército, Frederick Manion (Ben Gazzara) acusado de haber asesinado a un hombre que habría violado a su esposa Laura (Lee Remick).- Esta es una película que ví en su momento y me pareció que estaba bien, pero no me encantó, y ahora al redescubrirla encontré que tenía mucho más jugo del que inicialmente le había sacado. Supongo que en su momento no me atrapó el ritmo (la película es larga, dura dos horas cuarenta minutos, y Preminger se toma su tiempo para llegar al corazón de la historia, que es el juicio) y su est...
(Pequeños momentos de cine)