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Recorrido por las películas sonoras de John Gilbert (primera parte).-

Ya he comentado en entradas anteriores que uno de mis mayores descubrimientos de este año fue la figura de John Gilbert. Es una pena que muchas de sus películas mudas sean films perdidos, pero por suerte todas sus películas sonoras existen y con excepción de la trístemente célebre His Glorious Night (la primera en estrenarse comercialmente), todas ellas están disponibles en DVD. El recorrido por estas películas puede llegar a provocar un poco de tristeza por su escasa calidad y por el resultado final que conocemos, pero por encima de todo, es una experiencia muy interesante. Estas películas cuentan parte de la historia de los primeros años del cine sonoro, parte de la historia del cine pre - code y mucho de la historia del propio Gilbert.-


Primera parada: The Hollywood Revue of 1929 (La revista de Hollywood de 1929) - Charles Reisner, 1929.-
En verdad, el primer encuentro de Gilbert con el micrófono no se produjo en el set de His Glorious Night sino en el de The Hollywood Revue of 1929. En el proceso de lanzarse de lleno al mundo del sonoro, los estudios más importantes produjeron “revistas”, es decir, una sucesión de episodios cómicos o románticos, muchos de ellos musicales, agrupados en un largometraje, a través de las cuales esperaban presentar las voces de sus estrellas al gran público. The Hollywood Revue of 1929 es la revista producida por MGM y reúne, bajo la conducción de los maestros de ceremonias Jack Benny y Conrad Nagel, a algunas figuras recordadas hasta el día de hoy y a muchas ya olvidadas, ninguna de ellas mostrando lo mejor de sí. Todo tiene un cierto aire improvisado y el ritmo aletargado de muchas de las primeras talkies, con una cámara estática e intérpretes incómodos durante dos larguísimas horas (viene bien tener a mano el control remoto y confieso que lo he usado para adelantar algunos segmentos).-
Entre un número de acróbatas y otro que presenta la canción Singin’ in the rain, viene el turno de Gilbert, quien representa la escena del balcón de Romeo y Julieta junto a Norma Shearer en un bello Technicolor de dos colores. Gilbert y Shearer completan la escena con el espíritu de dos colegiales y luego ocurre algo maravilloso: los actores dejan el decorado y se reúnen con el “director” Lionel Barrymore quien les informa que los ejecutivos de Nueva York quieren reemplazar el diálogo original por uno moderno. Este instante en el cual Gilbert y Shearer (amigos cercanos en la vida real) se muestran como ellos mismos, relajados y evidentemente cómodos el uno con el otro, es una delicia y justifican el (sacrificado) visionado de esta revista.-


Segunda parada: Redemption - Fred Niblo, 1930.-
Redemption fue el primer largometraje protagonizado por Gilbert, aunque fue estrenado después que His Glorious Night. Cuenta la historia de Fedya (Gilbert), un rico joven ruso que sólo quiere vivir libre y sin embargo no puede evitar enamorarse y cortejar a Lisa (Eleanor Boardman), la prometida de su antiguo amigo Víctor (Conrad Nagel). Fedya y Lisa se casan y tienen un hijo, pero eso no aplaca el espíritu del protagonista. Habiendo perdido gran parte de su fortuna y asqueado de sí mismo, Fedya abandona a Lisa y se une a Masha (Renée Adorée), una joven gitana que lo ama contra el mejor juicio de sus padres. Cada vez más hundido en la desesperación, Fedya planea suicidarse para permitir que Lisa y Víctor se casen, aunque no tiene suficiente coraje y termina fingiendo su muerte. Cuando se descubre la simulación, Lisa es acusada de bigamia y Fedya “retorna de la muerte” para enmendar las cosas.-
Si bien el crédito final por la dirección de Redemption le correspondió a Niblo, algunas secuencias fueron dirigidas por Lionel Barrymore, una dudosa elección para el primer film sonoro de la mayor estrella de MGM (lo cual abona la teoría de la conspiración en contra de nuestro héroe, y debo decir que me inclino por ella). Esta multiplicación de manos es notoria en la película, que se arrastra penosamente durante la sucesión de viñetas que constituye la primera mitad. Es verdad que alguna que otra de estas viñetas está bien lograda (en especial aquella silente que muestra a Fedya y a Lisa compartiendo un paseo en bote, hermana menor de aquella maravillosa escena protagonizada también por Gilbert y Boardman en Bardelys the Magnificent), pero la mayoría es estática y aburrida, por qué no decirlo. Gilbert, además, carga con algunos parlamentos ¡escritos en verso! Decirlos con cara seria debió haber sido todo un reto.-
Afortunadamente, la segunda mitad de la película gana en ritmo y cohesión y el público que aún quede frente a la pantalla podrá ver un Gilbert más relajado, que declama un poco menos, sobre todo en sus escenas con la encantadora Renée Adorée.-
Hacia el final, Gilbert tiene una gran escena dramática cuando Fedya se presenta ante el juez que juzga a Lisa y pese a que está mal editada (Fedya aparece súbitamente enfermo de un plano a otro y además la escena hubiera ganado efectividad al concentrarse en el protagonista, acompañando su emoción creciente, en lugar de interrumpir con planos de reacción del juez y de Lisa), es una buena muestra de las posibilidades de Gilbert en el sonoro y de los pequeños excesos gestuales (en términos de cine sonoro) que hubiera podido evitar con un director mejor orientado. Esta es una cuestión que me asalta una y otra vez cuando vuelvo a esta primera talkie, porque lo que se ve en la pantalla es un gran actor (no hay dudas de eso, basta con ver el lenguaje corporal de Gilbert a medida que su personaje se desmorona) metido en grandes problemas. En su siguiente película, Way for a sailor, Gilbert encontrará el Norte pero ya no quedará casi nadie para verlo...

Comentarios

  1. ¡Verdadera arqueología cinematográfica, mi querida Bet, lo que estás haciendo con el amado John Gilbert! No he visto ninguna de las películas pero aportas los comentarios y detalles certeros para volverlas interesantes y querer hundirse en su visionado... para poder entender la trayectoria de este atractivo actor... que nunca mejor dicho fue silenciado en el sonoro. Y yo sé que fue un error cada vez que lo veo en La reina Cristina de Suecia...

    Beso
    Hildy

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    Respuestas
    1. Querida Hildy, en mayo de este año pude cumplir mi objetivo de tener todas las pelis de Gilbert que existan en DVD, incluyendo por supuesto todas sus sonoras. ¿Qué te puedo decir? Muchas de ellas son encantadoras, en la forma en que la mayoría de las pre-code lo son, tienen una frescura deliciosa, pero a la vez son dolorosamente malas (Reina Cristina también, en mi opinión). Con un poco más de cuidado, hubieran podido ser mejores.-
      ¿No te parece que Gilbert pudo haber crecido para convertirse en un Adolphe Menjou o un Herbert Marshall? Yo lo veo como un potencial secundario de lujo refinado y elegante, o incluso como un galán maduro. Qué pena pensar en lo que pudo haber sido...
      Me quedan dos entradas y ocho películas más para entristecerme, jaja.-
      Un beso grande, Bet.-

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  2. ¡Saludos, mi apreciada Bet! ¿Cómo está? releyendo mi comentario sobre la novela de Bioy Casares "Venezuela en La invención de Morel me reencontré con su comentario: "Muy interesante, estimado Franklin. No he leído la novela pero ya la descargué y espero comenzar con ella pronto. Me ha dejado intrigada con su comentario y ahora quiero saber más sobre la historia. En cuanto la termine volveré a darme una vuelta para comentarla con Ud.
    Saludos, Bet.-" ¿Leyó por fin la novela? me gustaría leer su opinión, así como sobre mi post.

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    1. ¡Ay querido Franklin! ¿Sabe que todavía no he podido leer la novela? Recuerdo su entrada y mi comentario pero nunca pude cumplir con mi anhelo de leerla. En una pequeñísima parte, el motivo fue que la versión que descargué se leía con letra microscópica en mi Kindle; y en una gran parte, yo no sé qué pasó este año, pero no logro hacer nada. Entre el trabajo y una especialización profesional que estoy cursando, parecería que no me queda tiempo para otra cosa, inclusive leer o escribir. Estoy en plan de mejorar mi organización y cuento con poder hacerme de tiempo para leer y para mantener mi blog más al día y entonces sí cumpliré mi promesa de contarle qué me ha parecido la novela de Bioy.-
      Gracias por recordarme este pequeño proyecto, le mando un abrazo y espero que esté bien de salud, Bet.-

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