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The Petrified Forest (El bosque petrificado) - Archie Mayo, 1936.-

Durante años escuché hablar sobre esta película como aquella con la cual Humphrey Bogart se transformó en una estrella, pero nunca supe nada sobre la trama, así que cuando tropecé con el DVD a muy bajo precio en una tienda de usados, lo compré sin dudarlo por aquella referencia aunque sin saber exactamente dónde me estaba metiendo.-

La película es una adaptación de la obra de teatro homónima de Robert E. Sherwood y durante la primera mitad, no deja de notarse. La historia del encuentro entre el filósofo errante Alan Squier (Leslie Howard) y la joven Gabrielle (Bette Davis) en la estación de servicios perdida en medio del desierto de la familia de ella, parece - en el texto de los diálogos y la forma de declamarlos - una obra de teatro filmada hasta que aparece en escena Duke Mantee (Bogart), un asesino serial prófugo de la Justicia que busca refugio junto a su banda mientras espera reunirse con su amada. A partir de allí, la película cobra nueva vida y se convierte en toda una joya, en gran parte gracias a la extraordinaria química de Howard y Bogart.-

Los dos actores habían compartido el escenario en los mismos roles e incluso Howard tuvo mucho que ver en que Bogart lograra el rol, que la Warner Bros quería adjudicar a Edward G. Robinson. Bogart no tiene muchas líneas de diálogo, pero con su presencia se come la pantalla en cuanto aparece y hace que la historia cambie el foco del potencial romance entre Alan y Gabrielle hacia el encuentro entre estos dos hombres que conectan en su esencia y que harán un pacto casi de amor, así lo he sentido.-

Como suele suceder en las adaptaciones de obras de teatro, cuando están bien adaptadas, cada personaje es importante y no hay escenas “de más”. Una galería muy interesante de secundarios acompaña a los tres principales. Allí está el matrimonio disfuncional de ricachones, los Chisholm (Genevieve Tobin y Paul Harvey), que sirve a Gabrielle de prueba viviente de lo que ocurre cuando uno renuncia a sus sueños para ajustarse al plan del otro; los integrantes de la banda de Duke, el explosivo Jackie (Joe Sawyer), el eficiente Ruby (Adrian Morris) y el espontáneo Slim (Slim Thompson), un afroamericano que marca un interesante contrapunto con el chofer de los Chisholm (John Alexander); el padre de Gabrielle (Porter Hall) y sobre todo su abuelo (Charley Grapewin), que añora los tiempos del salvaje oeste; y el pretendiente de Gabrielle, Boze (Dick Foran), un ex jugador de fútbol americano devenido en despachador de combustible. Todos ellos han renunciado a algo, están “petrificados” de alguna forma y el encuentro en el comedor de la estación de servicios los obliga a confrontar con esa realidad.-

Como dije, esta es una película con la que me ha costado varios minutos conectar, pero que cuando te agarra, no te suelta. Hay cinco momentos en particular que me gustaría destacar, mezclando momentos de dirección de cámaras, de guión y de actuación. Son menciones tan breves como cada uno de estos momentos, pero me han quedado grabados.-

Momento Nº 1: la partida de Alan.-


Hacia el final del primer acto de la película, Alan se despide de Gabrielle dispuesto a seguir viaje. Su sueño es conocer el Océano Pacífico y si bien ha quedado impactado por la joven camarera, el suyo no parece ser algo más que un encuentro fortuito. Gabrielle le pide un beso de despedida, el cual es interrumpido por Boze, y después le da algo de dinero (Alan no tiene ni los treinta centavos que ha costado su comida) y hasta le consigue transporte con los Chisholm. Alan se sube al auto y Gabrielle se detiene junto a la puerta vidriada para verlo partir, al tiempo que el director Mayo nos regala una hermosa toma que nos aleja de la joven en medio de la polvareda. Es una toma subjetiva desde el punto de vista de Alan, que se ha dado vuelta para ver la estación de servicios por última vez.-

Momento Nº 2: el poema de Villon.-


Gabrielle sueña con volver a Francia para estudiar arte, el país en el cual nació y en el cual todavía vive su madre, y para conectar mejor con la vida que le gustaría vivir, lee y relee un libro de poemas de François Villon. Momentos antes de la escena que acabo de describir, Alan le pide a Gabrielle que le lea su poema favorito, lo cual la joven con afectación, intentando sonar literaria. Pero algo en Alan conecta con Gabrielle y sus sueños. En la escena final de la película, Gabrielle recita de memoria otra estrofa del mismo poema, en un contexto bien diferente al primero, y sin una gota de afectación. Esta vez, su expresión es puro sentimiento.-

Momento Nº 3: un pacto de caballeros.-


En un momento de pausa luego de un episodio de gran tensión, Alan le propone a Duke un pacto que, según dice, no le costará nada cumplir mientras que lo significará todo para él. Todos los presentes (Duke incluido) piensan que Alan está loco o borracho, es difícil darle crédito porque todo lo que el filósofo dice es medio en serio, medio en broma, mantiene en casi todo momento un tono indolente y relajado. Pero Alan habla bien en serio y Duke lo comprende con un brevísimo intercambio de miradas en el que Alan intenta disimular su seriedad ante el resto, cubriéndose a medias el rostro. En un momento poderosísimo de conexión entre los dos hombres, el motivo por el cual hablé de un pacto de amor algunos párrafos atrás. En ese momento, Alan y Duke se conectan (insisto con la palabra) y, en silencio, se juran fidelidad.-

Momento Nº 4: el cartel luminoso.-


En el clímax de la película tiene lugar un tiroteo (no creo que sea un spoiler decirlo, desde las primeras escenas aprendemos que Duke es un delincuente prófugo y es esperable que en algún momento la policía le dé alcance). Para mejor resguardo, Duke ordena que las luces de la cafetería sean apagadas y la única luz que ingresa es la intermitente del cartel de neón que anuncia que allí se preparan barbacoas. Esto tal vez no sea un “momento” en sí mismo, pero el efecto me pareció bellísimo como acompañamiento para tanta tensión. Las luces casi que marcan el tic tac del reloj que nos indica que el desenlace está cerca.-

Momento Nº 5: Duke cumple su promesa.-


En la escena final de la película, Alan le recuerda a Duke el pacto que han celebrado. Duke no quiere cumplir su parte pero tampoco tiene tiempo para ponerse a discutir, así que cierra los ojos y cumple. Ese detalle (que rebobiné en el primer visionado para confirmar que no fuera producto de mi imaginación) cuenta toda la historia de hermandad, de redención, de creación de tu propio destino, de integridad moral latente aún bajo la piel más inesperada… en suma, todo lo que esta película viene a contarnos está resumida en un hombre que cierra los ojos porque no quiere hacer lo que se comprometió a hacer, pero aún así lo hace.-


Comentarios

  1. Hola Bet
    Es curioso que, creo, no llegas a proponer la palabra "amistad" entre Leslie y Humphrey. Tan distintos en papel y en forma de actuar como, al parecer, semejantes en manera de entender la vida.
    A mi este genero -tan teatral- de juntar delincuentes e inocentes en un sólo espacio y ponerlos a convivir me encanta y está lleno de ejemplos como "Cayo Largo" (con Bogart y G. Robinson para hacer como un re-make de esta).
    Bogart pasó de ser actor de "un" papel, directamente a ser Leyenda. La suerte de estar en el sitio justo y en el momento apropiado... bueno y de un físico que de joven no decía nada y, sin embargo, le llevo a ser un maduro atractivo (tal vez ese salto sea aún más mortal que el de su carrera cinematográfica juas juas).
    Un saludo, Manuel.

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    Respuestas
    1. Usted sabe, querido Manuel, que yo no sé si diría que Alan y Duke llegan a ser "amigos" pero sí forman una conexión especial, como si se vieran por lo que verdaderamente son más allá de lo que aparentan. Duke ve que debajo de la apariencia superficial e indolente, Alan tiene vocación de sacrificio; y Alan sabe que Duke cumplirá su palabra, que será un delincuente pero tiene honor.-
      No he visto aún Cayo Largo, pero ya le llegará seguramente su momento. Yo nunca he sido fanática de Bogart pero cada vez que me lo encuentro en la pantalla, me encanta. Tiene esa mezcla de tipo duro y emocional que siempre resulta cautivante.-
      Le mando un abrazo grande, Bet.-

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  2. Mi amiga, Bet
    Qué bonitos son estos textos en los que eliges los momentos que te han hecho vibrar en una película. He disfrutado mucho leyéndote, como suele pasarme, y me han entrado ganas enormes de ver de nuevo "El bosque petrificado", que tanto análisis interesante tiene y bien que lo dejas claro en los hilos que desarrollas. A veces, me doy cuenta de lo poco frescas que tengo ciertas películas, pues solo las vi una vez, pero la huella que me dejaron. Esta es una de ellas.
    Cómo nos gustan mirar las películas, descubrirlas y desmenuzarlas. Pensarlas y escribirlas. Eso es otra aventura maravillosa después de verlas y disfrutarlas.
    Beso enorme
    Hildy

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    Respuestas
    1. Hildy querida, yo a veces me descubro pensando en un movimiento de cámara o un plano en particular y según el caso, algunas veces lo ubico enseguida y otras me vuelvo loca hasta que recuerdo a qué película corresponde. Siempre ubico un movimiento de cámara que me encanta de "39 escalones", por ejemplo, pero con otro en el que pienso muy a menudo siempre fallo en recordar que es de "Secret Bride", una peli con Barbara Stanwyck y Warren William que pasó sin pena ni gloria por mi vida, excepto por ese plano. En este caso, ese plano que he subido en el video es de esos que me quedará grabado estoy segura.-
      Qué lindo eso de desmenuzar las películas. Es una aventura como decís, pero hay que mantenerse en forma para emprenderla, jaja. Yo me siento oxidada cuando no la he ejercitado en cierta cantidad de tiempo, como he mencionado varias veces en este espacio, pero no por ello dejo de disfrutarla cuando me dedico.-
      Te mando un beso enorme, enorme, espero que esté todo bien en tu extremo de esta maravillosa conversación que iniciamos hace ya casi trece años (siempre recuerdo que fue en enero de 2013 que descubrí tu blog, aunque no me atreví a dejar un mensaje sino hasta varios meses después).-
      Besote, Bet.-

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