miércoles, 29 de junio de 2016

Dan in real life (Dan, un tipo con suerte) - Peter Hedges, 2007.-

“Dan, un tipo con suerte” es una de esas películas chiquitas en donde todo gira en torno a un grupo de personas (en este caso, una familia) reunidas en un espacio limitado y en las cuales la emoción proviene de la intensidad de las relaciones establecidas entre los personajes más que de la acción. Por ello, no encontraremos aquí secuencias espectaculares sino pequeños momentos delicados mostrados por un director que está al servicio de la historia que cuenta y acompañados por una banda sonora adorable.-


Momento N° 1: el meetcute.-
Dan (Steve Carell) enviudó hace cuatro años y desde entonces relegó su vida personal para abocarse al cuidado de sus tres hijas: Jane (Alison Pill) de diecisiete años, Cara (Brittany Robertson) de quince y Lilly (Marlene Lawston) de diez. El viaje anual a la casa de veraneo de sus padres que reúne a toda la familia lo encuentra en un momento particularmente difícil en su relación con las dos adolescentes y, tal vez por primera vez, empieza a sentir que la tarea cotidiana es demasiado ardua para cumplirla en soledad. En ese estado conoce a Marie (Juliette Binoche), una mujer que parece estar en una encrucijada mayor que la suya y a partir de su encuentro Dan comenzará a recorrer el mismo camino del cual pretende desviar a sus hijas mayores (lo cual es evidenciado a través de las infracciones de tránsito que acumula mientras alecciona a Jane sobre la prudencia al volante y de la conexión que siente con Marie a pesar de sus reparos frente al amor de Cara por su novio). Lo que más me gusta de este meetcute (además de que está filmado en una larga toma que sigue a los protagonistas por las estanterías de una librería) es que tiene textura, no es el amor a primera vista fulminante ni el antagonismo que derivará en pasión irrefrenable típicos de las comedias románticas sino que se despliega tímidamente desde el reconocimiento del uno en el otro; más tarde se desarrollará a partir de allí pero por el momento es sólo eso: una chispa de identificación en lo profundo y una conversación mientras afuera llueve.-


Momento N° 2: jugando a las escondidas.-
El conflicto se desata cuando Dan descubre que Marie es la novia de su hermano menor Mitch (Dane Cook) y que está allí para conocer a la familia durante esas breves vacaciones. Mi segundo momento tiene lugar en la tarde del primer día en la casa cuando Dan busca a Marie en el piso superior mientras los niños juegan a las escondidas con Mitch. Aquí la banda de sonido, una cierta ilusión de inestabilidad dada por el montaje en el comienzo de la secuencia y la interpretación de Carell (maravilloso Carell, es uno de mis actores favoritos entre los contemporáneos) crean un momento de gran ternura y lo interesante es que no es gratuito, no es sólo un momento adorable y ya sino que además es relevante en términos de exposición sobre los personajes y sobre el espacio en el cual transcurre la acción: en unas pocas tomas descubrimos mucho sobre los sentimientos de Dan y de Marie, sobre la incapacidad de Mitch para ver lo que sucede y sobre la poca privacidad que ofrece esta casa llena de gente.-


Momento N° 3: el show de talentos.-
Hacia el final del segundo acto la familia organiza el tradicional show de talentos que monta todos los años y del cual, según se nos informa, sólo Dan está relevado de participar. Sin embargo, a pedido de Mitch, Dan lo acompaña con la guitarra en una serenata dedicada a Marie que termina haciendo suya. De nuevo, lo que me gusta de esta escena es que parece un tiempo muerto pero no lo es, la trama sigue avanzando a medida que Dan se mete más y más en la canción con una determinación que desarma a Marie (nunca mejor elegida la canción para ello, “deja que mi amor abra la puerta de tu corazón” es en realidad lo que Marie podría cantarle a Dan y no a la inversa). Incluso los gestos de Lilly y Cara, sentadas junto a Marie, cuentan una historia que se completa en mi siguiente momento.-


Momento N° 4: conferencia familiar.-
El punto más emotivo de la película ocurre cuando, habiendo perdido a Marie y traicionado a su hermano, Dan regresa a la casa y se encuentra con el regalo que Lilly quiere darle desde hace tiempo: una tarjeta que recuerda a su madre y recupera la imagen del faro al cual Dan hizo referencia antes (tarjeta en cuya confección participó Marie, según se infiere de una de las escenas anteriores). Si en el comienzo de la película Dan sentía que las cosas no estaban del todo bien, ahora puede estar seguro: le ha fallado a sus tres hijas, a su hermano y también se ha fallado a sí mismo. Decidido a castigarse de por vida, reúne a sus hijas y declara que renunciará a Marie pese a que es la única mujer que puede devolver el amor a su vida luego del fallecimiento de su esposa. Conmovidas, Jane, Cara y Lilly dan su bendición para que Dan vaya a buscar a Marie. El universo de comedias romáticas está plagado de escenas como esta pero ello no quita un gramo de emoción a este momento gracias a la interpretación sin estridencias de los cuatro actores, sobre todo de la joven Marlene Lawston que encarna a Lilly (aprovecho para decir que esta es una buena escena para ejemplificar por qué adoro a Carell, el registro que maneja es amplísimo y quienes sólo lo conozcan por sus comedias más taquilleras se llevarán una agradable sorpresa).-


Momento N° 5: la secuencia de créditos finales.-
El final de “Dan, un tipo con suerte” es uno de esos que te hace salir del cine (o apagar el reproductor de DVD en mi caso) con una sonrisa. Es previsible, lo hemos visto antes, tal vez sea hasta un poquito inverosímil, se los concedo pero ¿qué importa? Funciona como cierre para una película pequeña, consistente, breve (dura una hora y media) y maravillosamente delicada.-
Hoy les propongo acompañar esta película con una bandeja de pancakes o tortitas como las que prepara Marie, aunque seguramente las mías no sean tan ricas porque me falta su ingrediente secreto...

6 comentarios:

  1. Bet, he visto la película. Es bella, dulce, romántica, tierna. Me encantó la relación de los padres con los hijos, y entre hermanos. Me emocionó. Una opinión muy personal, me hubiera gustado ver una fotografía cuando le dan a Dan los pancakes quemados. ja ja
    Tengo que volver a verla.
    Como siempre GRACIAS Bet.
    Cariños

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    1. Jaja, en esa escena Steve Carell está graciosísimo, pero a veces no consigo obtener la imagen justa para publicar. De todos modos, viene bien como excusa para volver a ver la película Sara, si lo hacés para ver esa escena.-
      Gracias por escribir, un beso, Bet.-

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  2. ¡¡¡Un día, muy, muy de noche, la pillé en la tele y empezada... y me estaba pareciendo tan bonita a los cinco minutos de mirarla, que me dije: esta película se merece que la vea de principio a fin!!! Y aún no lo he logrado. ¿Sabes cómo la llamaron acá: Como la vida misma? Ahora leo tus momentos... y me recuerdo: a ver si la pillo de nuevo. Creo que ya hemos hablado alguna vez de Steve Carell. Yo me volví incondicional cuando le vi en Pequeña Miss Sunshine. Por cierto, ¡deseándolo ver en la próxima película de Woody Allen, Cafe society!¿Lo has visto en Crazy, estupid, loved?

    Un beso
    Hildy

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    1. A mí me sucedió lo mismo con "Buscando un amigo para el fin del mundo", con Carell y Kiera Knightley. Ví por la tele los últimos cinco minutos (no exagero) y lloré tanto sin conocer la historia ni entender el final que supe que tenía que verla entera.-
      Sí habíamos hablado de Carell, lo recuerdo porque yo lo adoro y pasé por una época (cuando estuve mirando todas las temporadas de "The Office" en DVD) en la que no hablaba de otra cosa, jaja. A mí me encanta en su lado más serio, sus comedias no me gustan tanto, creo que es porque sabiendo que puede hacer tanto lo prefiero cuando hace muy poquitito (como en "Pequeña Miss Sunshine" o "Loco y estúpido amor" - así se llamó Crazy, stupid love" aquí). ¡Y no sabía que aparecía en la última de Woody Allen! ¡Qué ganas de verla!
      Un beso grande, Bet.-

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  3. De Steve Carell tengo pocos DVD aún. Pero voy en camino de buscar algunos más. En la que me costó encontrarlo fue en Foxcatcher. Entre él y Mark Ruffalo me impresionó como modifican sus cuerpos para darle vida al personaje. Hasta llegué a preguntarme cuándo aparece Carell? sin darme cuenta que lo estaba viendo mientras me lo preguntaba. En todo, tanto en comedia o drama, en películas sencillas como Date Night, siempre tiene una interpretación maravillosa. Entró dentro del pequeño grupo, o no tan pequeño, de actores que me conmueven su actuación.
    Gracias Bet.
    Cariños

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    1. Esa justamente no me gustó tanto, sólo la vi una vez pero no le encontré el alma... De todos modos, es verdad que requirió de mucha preparación física y de mucho maquillaje.-
      Un beso, Bet.-

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