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Proyecto Cary Grant Nro. 21: The Amazing Quest of Ernest Bliss (La maravillosa aventura de Ernest Bliss) - Alfred Zeisler, 1936.-


Con esta película nos encontramos con una dificultad inicial y es que las copias que están disponibles hoy en día (de dominio público ellas) son en su gran mayoría tomadas del reestreno de la película en los Estados Unidos en 1937, en donde se cortaron veinte minutos de duración. Así, la película pasó de tener ochenta minutos a sesenta y lamentablemente el material retirado se presume perdido o es, al menos, de difícil acceso. Es difícil desde este lugar poder juzgar lo que fue la película en toda su gloria, pero en base a lo que nos llega debo decir que es un film torpemente editado, con personajes poco desarrollados y sin demasiado interés.-

El Ernest Bliss del título (Cary Grant) es un millonario londinense que consulta a un médico renombrado, Sir James Aldroyd (Peter Gawthorne), porque siente que ha perdido la salud. El diagnóstico del médico es simple: Ernest se siente enfermo porque está ocioso y se recuperaría de mil maravillas si dejara su vida de lujos por un año para descubrir qué se siente el ganarse el pan con el sudor de la frente. Ernest se toma el consejo muy a pecho y decide apostar cincuenta mil libras a que lo conseguirá. La película cubre ese año de su vida durante el cual se tropezará con un montón de gente que a pesar de su pobreza, comparte con generosidad lo poco que tiene; con otras personas que al estar ociosas como él solía estar, se dedican al vicio; con gente que se aprovecha sin escrúpulos de la necesidad de los demás; etcétera, etcétera hasta que la película termina con un final feliz.-

The Amazing Quest se hace bastante cuesta arriba porque no deja de ser una sucesión de ideas muy simplificadas repetidas una y otra vez: básicamente, quien tiene dinero se transforma en un ser ocioso y por lo tanto, corrompido; quien no tiene dinero siempre es bueno; y los empleadores a la larga intentarán aprovecharse económicamente de sus trabajadores si éstos son hombres y sexualmente si son mujeres. Los distintos personajes encajan perfectamente en el molde que les fue asignado, nadie tiene matices de ningún tipo ni intenta salirse del esquema, con la sola excepción de Ernest que es el único que se atreve a comprobar cómo es la vida al otro lado de la ciudad.-

Ahora, esto tampoco significa que sea un personaje demasiado desarrollado. Nunca llegamos a conocerlo verdaderamente como para entender sus motivos. Algo similar sucede con “la chica” de la película, Frances (Mary Brian), cuya personalidad a lo largo de la historia se muestra un tanto inconsistente. Pasa de ser la mano derecha del primero que le da una oportunidad laboral a Ernest, protectora de los intereses de la compañía más que el propio industrial, a de pronto sentirse acosada; de detestar a Ernest sin ningún motivo aparente a enamorarse de él; de ser independiente y vivir su vida a de pronto cargar con responsabilidades familiares que la harán tomar decisiones extremas…

Ignoro si estas inconsistencias son producto de la pobre edición de la película (los minutos faltantes se notan a la legua, las escenas terminan en la mitad de una acción como si nada) o si ya venían con el guión pero en cualquier caso, es una pena.-

Pero no todo está perdido con esta película, hay algunas escenas buenas y, como podrán imaginarse, yo no dejo pasar ninguna oportunidad de ver a mi querido Cary Grant en la pantalla. Su interpretación de Ernest Bliss es lo que salva la película y cuando está en escena es imposible mirar hacia otro lado (ni tampoco hay mucho adónde mirar): su Ernest tiene esa ligereza de espíritu de aquel al que la vida siempre le ha salido bien, no se desmorona nunca (tampoco tiene motivos, su cuenta bancaria está perfectamente a salvo y sabe que al final del año de prueba, volverá a tener la seguridad económica que nunca le faltó) y siempre tiene la frente en alto. Aún cuando se encuentra con viejos conocidos de la alta sociedad y él está vestido de chófer, se muestra complacido de ser descubierto (y eso es un giro novedoso, normalmente en este tipo de historias el héroe busca esconderse o se enreda en explicaciones complicadas) y no tiene problemas en revelar su identidad cuando las circunstancias lo requieren. El fotograma que les presento tiene que ver con esas circunstancias y nos da una nueva oportunidad de ver a Grant con los pelos revueltos que tanto me gustan, ¡y cuán revueltos!

Tal vez en definitiva el problema de la película sea justamente que nada demasiado importante está en juego. Ernest siempre fue un buen tipo y lo sigue siendo al final de la película, siempre fue rico y lo sigue siendo al final de la película y lo único que cambió fue que hizo nuevos amigos y se enamoró de una chica que a su vez le correspondió. No es gran cosa, es verdad, pero aquí les dejo un enlace a la película doblada al español para que lo comprueben por ustedes mismos.-




Comentarios

  1. Hola Bet
    Está claro que aquí tenemos un caso de divertimento sin más. Y, sin apartarnos de ese objetivo, tiene su lógica que le corten veinte minutos; si te paras a pensar, el veinticinco por ciento de un año son lunes, días sin historia... y días en que no te encuentras con ningún Cary ni peinado , ni revuelto.
    Un saludo, Manuel.

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    Respuestas
    1. Sin embargo, me encantaría saber qué dejaron fuera en esos veinte minutos. Inicialmente pensé que sería aquello que daba sentido a la historia pero, ¿usted dice que lo que quitaron era aún más irrelevante que lo que quedó, querido Manuel? Interesante...
      Un abrazo grande, Bet.-

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  2. Hola otravez
    No sé si será más interesante pero ¡Me temo lo peor!
    De todas formas no son veinte minutos ¡Son CUARENTA! Se puede encontrar en versión coloreada, original bla, bla, bla... y en versión completa en castellano -eso sí, se ve fatal-. Casi mejor la "disfruta" usted primero y luego nos recomienda si esta medicina es mejor en aspirina o tratamiento laaaargo https://www.youtube.com/watch?v=eDgjm2FUsSc
    Un saludo de cuarenta minutazos. Manuel.

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    Respuestas
    1. Ah no, no, atención con esa versión que es engañadora. La película dura 61 minutos y luego vuelve a retomar desde la mitad para completar la hora cuarenta. La chequeé cuando estaba buscando una versión para compartir. La versión en colores es una infamia, pero lo digo sin haberla "disfrutado", como bien dice, sólo tomé un par de sorbitos y en eso baso mi opinión jeje.-
      Más abrazos, Bet.-

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