sábado, 10 de diciembre de 2016

Bell Book and Candle (Me enamoré de una bruja) - Richard Quine, 1958.-


Esta película curiosísima no es exactamente una película de Navidad, aunque gran parte de la acción transcurre por esa fecha. O, en todo caso, sería una película acerca de la Navidad de los diferentes. La historia transcurre en Greenwich Village en Nueva York, centro de la vida bohemia y de la comunidad homosexual de la ciudad y - en este caso - de la comunidad de brujas y hechiceros también.-
La premisa de la película es simple: las brujas y los hechiceros están por todos lados, mezclados en la sociedad, y llevan una vida bastante animada, aunque no pueden enamorarse. Los miembros de esta comunidad adoran su estilo de vida y aprovechan las ventajas de su condición para su propio beneficio, excepto Gil Holroyd (Kim Novak), quien anhela una vida “normal”. Su pasaporte para ello es Shep Henderson (James Stewart), un editor que vive en el piso de arriba y a quien espera enamorar por sus propios medios, sin hechizos. Ciertamente, Gil es hermosa pero hay un problema, Shep se casará en pocas horas por lo que Gil no tiene tiempo para experimentos y termina por lanzar un hechizo de amor que coloca a Shep en sus brazos automáticamente.-
Richard Quine vuelve a unir en la pantalla a James Stewart y a Kim Novak, luego de la aparición de ambos en “Vértigo” de Hitchcock, en los roles protagónicos y si bien puede parecer que estos actores no son la decisión obvia para una comedia, lo cierto es que la química entre ambos es innegable: vuelan chispas en la pantalla cada vez que comparten una escena (y la verdad es que, en lo personal, luego de haberlos visto sufrir tanto en “Vértigo”, me encanta verlos tan enamorados y felices…. mientras dura). Además, ambos manejan bastante bien el tono de comedia cuando es necesario: la escena en la cual Shep tiene que ingerir un brebaje espantoso que pondrá fin al hechizo de amor o aquella en la cual Gil pierde los estribos y amenaza con destruir a la prometida de Shep son imperdibles. Pero lo mejor de todo es la sinceridad y naturalidad con la que ambos protagonistas abordan sus escenas juntos: su abrazo en lo alto del Edificio Flatiron en su primer amanecer juntos, la petición de matrimonio de Shep (que comienza con una toma encantadora que los muestra abrazados en el sofá cama de la sala de estar de ella, con sus pies descalzos entrelazados sobre la mesita, un detalle de intimidad conecta a Shep con el universo de Gil: una de sus manías es caminar descalza) o la escena final, interpretada sin estridencias. Sólo en ello podemos encontrar motivos maravillosos para ver esta película una y otra vez.-  
Dicho esto, hay que reconocer que “Me enamoré de una bruja” dista de ser una película perfecta. Por empezar, el tono es indefinido, no termina de ser una comedia (aunque en algunas partes logra provocar la risa) ni es por completo una película romántica, sino que anda a caballo entre ambos géneros sin redondear ninguno de ellos. Estéticamente tampoco se destaca demasiado, o al menos la edición que conseguí en DVD no le hace justicia, quiero creer que los efectos visuales utilizados para realzar los trucos de magia de Gil y su pintoresco entorno se verían mucho mejor si la película fuera restaurada. Y sin embargo, no puedo evitar volver a las virtudes de esta película. Ya sea en la química de Stewart y Novak (es tan buena que vale la pena volver a mencionarlo) o en la galería de talentosos actores secundarios (que incluye a Elsa Lanchester, Jack Lemmon y Hermione Gingold) o bien en la franqueza con la que aborda - para su época - la relación sentimental entre los protagonistas (un romance apasionado que Gil no tiene intenciones de santificar con un matrimonio) o en todo eso y más combinado reside el gran atractivo de “Me enamoré de una bruja”.-
Como acompañamiento de esta película, preparé la segunda entrega de mi recetario bajas calorías para las fiestas de fin de año, en esta ocasión les propongo una opción de plato principal.-

8 comentarios:

  1. Hola Bet. Aunque no soy seguidora de James Stewart, creo haberlo mencionado, es un logro tuyo que quiera ver esta película. Yo para estas fechas festivas tengo unas cuantas pelis muy navideñas que siempre miro. Es el "espíritu navideño" como lo llamo, que se ven muy bien reflejadas, claro que son films más actuales.
    Gracias por tu entrega.
    Cariños.
    Sara

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    1. Esta no es una película "muy navideña" que digamos, la Navidad es casi una excusa en la trama, pero aún así es muy interesante y tanto más (a mis ojos) por el hecho de que es una película que ha caído totalmente en el olvido. Espero que pronto tengas la oportunidad de verla y ¿quién sabe? tal vez hasta la incluyas entre tus películas de Navidad habituales.-
      Gracias por dejarme tu comentario, un beso, Bet.-

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  2. ... Ay, Bet, otra película por la que siento debilidad. Mucha. De hecho lo de las lágrimas de Kim Novak me fascina. Y por supuesto el gato. Sí, no es redonda, pero desprende magia. Y Stewart tan amoroso...

    Yo utilicé esta película para felicitar las Navidades un año... Una campanilla (un timbre), un libro... y una vela. Qué más. Y el gato en nuestras rodillas

    Seguro que ya sabes que nuestro amado Fredric March junto a Veronica Lake tiene una versión anterior, en 1942.

    Besos con libros
    Hildy

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    1. ¡Me había olvidado completamente de la versión de 1942! Leí sobre ella en la biografía de Fredric March pero luego no volví a recordarla. Ya me puse en campaña para encontrarla con subtítulos en español. En enero tendré la suerte de volver a viajar y ya estoy armando la lista de peliculas para comprar (¡ay, me causa mucha ilusión pensar en los tesoros que voy a traer a mi regreso!).-
      "Me enamoré de una bruja" es una de esas películas que ganan con el tiempo, recuerdo que la primera vez que la ví no me cerró para nada y es que es muy extraña. Pero cada vez que vuelvo a ella me gusta más y más, ¡qué pareja hermosa hacían Stewart y Novak! Y Jack Lemmon y Elsa Lanchester me causan mucha gracia en sus roles.-
      Qué divertido usar el motivo de una película para las salutaciones, debió haber sido un lindo gesto...
      Más besos, Bet.-

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  3. Estimada Bet: un breve saludo por dos razones. La primera es que por las dificultades antes mencionadas escribo primero un borrador en Words, donde si me equivoco es más fácil corregir y no se ne vuela lo escrito como en la plantilla de Blogger, y segundo, que me entusiasmó para volver a ver la película antes de hacer el comentario. Ahora recuerdo que Richard Quine , y segundo, que me entusiasmó para volver a ver “Me casé con una bruja” antes de hacer el comentario. Ahora recuerdo que Richard Quine fue el director de “Vecinos y amantes” o “Un extraño en mi vida”, con Kirk Douglas y Kim Novak, quien era en ese momento su pareja en la vida real, y también su musa en el cine. Esta película, junto a “Breve encuentro, “Los puentes de Madison” y una larga lista de adulterios famosos que si les seguimos la pista, se remontan a Francesca de Rimini o al Antiguo Testamento. Allí Novak aparece mucho más suculenta (lo que no es mucho decir) que en “Vertigo” y en “Me casé con una bruja”. En fin, le veo y le escribo. En cuanto a su apreciación, en estos momentos celebro más que lamento que mi hijo con su esposa e hijos se haya ido a Bogotá, donde es profesor en la Universidad Nacional de esa ciudad; desde allá me envía los medicamentos que la dictadura de Maduro no sólo le niega a los ciudadanos, sino que persigue cualquier vía humanitaria para hacerlos llegar. ¡Muchas gracias y hasta pronto!

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  4. Es increíble lo que está sucediendo en su país, yo creo que desde aquí no llegamos a tomar conciencia ni de la mitad de la gravedad de la situación. Justamente, ayer me quedé pensando en sus medicamentos, no le pregunté si los necesitaba o si los conseguía, pero pensé en ello después de escribirle.-
    Todavía no pude ver "Un extraño en mi vida", pero tengo muchas ganas, otra ciber amiga cinéfila me la ha recomendado también. Y también tengo ganas de ver una película con Novak y Fredric March filmada por la misma época, no recuerdo el título en este momento.-
    Le mando un abrazo inmenso y espero siempre sus comentarios, si son breves sabré entender y agradecerlos aún más.-
    Bet.-

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  5. Buenas noches, mi estimada Bet. Hoy pude ver de nuevo “Me enamoré de una bruja”, que ahora es cuando recuerdo que fue estrenada en Caracas con el título de “Sortilegio del amor, lo que me parece más bonito y más adecuado a la trama, porque Step en realidad nunca supo ni hubiera creído que Gillian era una bruja; y en cambio, las preguntas que se hace son si todo amor es un sortilegio o si éste en particular fue más bien un truco.
    Debo confesar que si no hubiera sido por su artículo nunca me hubiera molestado en volver a ver esta película, cosa lamentable de acuerdo con mi teoría de que las películas siempre se deben ver dos veces, aún a riesgo de sufrir una decepción. De ser así no se pierde gran cosa, pero si resulta grata la experiencia uno se da cuenta de que se hubiera perdido de algo bueno y corrige su primera impresión. Estoy plenamente de acuerdo con usted en que tanto Stewart como Novak se observan más relajaditos y sosegados que en “Vertigo”, y no es para menos. Si la observación se extiende a los otros actores, podemos ampliarla y hacer notar que el gran Jack Lemmon aún no ha bateado su home run (lo máximo de un jugador de beisbol) de “El apartamento” y que Elsa Lancaster se está preparando para su gran papel en “Testigo de cargo”. O sea, que los principales descansan de roles históricos en un film memorable y los secundarios están como subutilizados esperando su próxima gran oportunidad. Si lo vemos así, bien por la película, que fue un laboratorio para estos excelentes actores (excluyendo a Ernie Kovacs, a quien nunca lo vi actuar, sólo mesarse el pelo y el bigote).
    Hasta aquí, estimada Bet, llega mi modesta opinión sobre un film bien hecho pero de inferior categoría. Tengo que admitir que estoy prejuiciado contra el tema, quizá porque los venezolanos padecemos de una sobredosis de esoterismo consecuencia de la intoxicación que el difunto Comandante Eterno nos hizo sufrir con su fidelista adicción a la santería, al vudú y a los otros ritos vernáculos de los que siguen abusando los compinches de Maduro en la mezcla explosiva con corrupción y crimen de la que no quieren salir. ¡Claro que Richard Quine no tiene la culpa de eso, ni los guionistas, y menos aún los actores!. Pero no soy verdaderamente objetivo y desprejuiciado como para que me entusiasme el tema de brujos y brujas en algo tan hermoso como el amor y que el maestro Hitchcock se cuidó muy bien de que su “Vertigo” no tuviera nada que ver con apariciones llegadas “De entre los muertos” (Boileu-Narcejac) y sí con una sucia y terrena intriga criminal.
    Le doy la razón al pobre Step cuando le dice a Gillian que el ambiente del “Zodiac” es más propio de Halloween que de Navidad. ¡Es verdad: ¡Menudo cuento de Navidad!
    Lo que sí me gustó es que Step era el editor de Faulkner, un novelista de cuya obra recién me enamoraba en 1958 y cuya sola mención me devuelve el interés por el arte y la vida.
    En fin, estimada Bet, su crónica me parece excelente, muy generosa y yo diría que inmerecida por parte de la película.

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    1. Qué bueno, estimado Franklin, que mi texto haya servido al menos para que vuelva a acercarse a esta película. Coincido en que hay películas que merecen más de una visita. Me sucede cuando veo una peli y decido escribir algo sobre ella, que comienzo a verla una y otra vez para "sacarle todo el jugo" y entonces termino descubriendo aspectos que en la primera vez no había notado. En otros casos, con la primera vez me alcanza y sobra para decidir que esa película no es para mí. Me sucedió hace poco con "Picnic", también con Kim Novak, y con "Koblic", una peli argentina, que me dejaron en un estado de indignación tal que decidí no volver a verlas nunca más.-
      Qué buen análisis respecto a la forma en la que "Sortilegio de Amor" (llamámosla así, a mí también me gusta más ese título) opera como una suerte de bisagra para los cuatro principales. ¿Puede creer que todavía no vi "Testigo de cargo"? Es imperdonable... En mi facultad de Derecho había un profesor que la daba como material de estudio para la Práctica en Derecho Procesal Penal, pero no tuve la suerte de tenerlo durante mi cursada, así que me perdí la peli...
      Muchas gracias por su mensaje, y vamos con ese interés por el arte y la vida. Ya vendrán tiempos mejores y mientras dura la espera, el arte es un hermoso salvavidas al cual aferrarse.-
      Un beso, Bet.-

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