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Proyecto Cary Grant Nro. 25: Topper (Una pareja invisible) - Norman Z. McLeod, 1937.-


Tengo entendido que Topper es una película muy querida por cierto segmento del público, por eso me acerqué a ella con esperanzas luego del golpazo que me pegué con The Toast of New York. Lamento decir que terminamos el año 1937 con otra decepción, pero a no desesperar que enseguida se vienen tiempos mejores.-

Topper es la historia de un matrimonio de irresponsables, George y Marion Kerby (Cary Grant y Constance Bennett) que, tras morir en un accidente de tránsito deciden regresar como fantasmas para hacer alguna buena acción que les garantice el acceso al Paraíso. El sujeto de esa buena acción será Cosmo Topper (Roland Young), el presidente del banco del cual George era accionista, un tipo conservador casado con una mujer que lo tiene cortito (Billie Burke). Los Kerby son pésimos fantasmas que no hacen más que desbaratar la vida de Topper, aunque eventualmente todo terminará bien.-

La película tiene unos efectos visuales impecables, debo reconocer. Los Kerby advierten que han muerto cuando se ven el uno al otro traslúcidos y así los vemos nosotros también en un efecto muy bien logrado. Pero además, tienen la potestad de volverse invisibles o de mostrarse a su antojo y allí es donde radica la mayor sorpresa de la película: las escenas en las que los Kerby están invisibles pero interactúan con su entorno, son una verdadera proeza técnica en tiempos en los que el CGI y las pantallas verdes no existían.-

Ahí se terminaron mis loas para Topper… El mayor problema (siempre me gusta identificar cuál es el mayor de mis problemas con una película para partir de algún lado) es que los Kerby son dos tarambanas egoístas que no experimentan ningún cambio a lo largo de la historia y que no hacen más que poner el mundo patas para arriba, sea vivos o muertos, sin enfrentar ninguna consecuencia. Bueno… han muerto, sí, pero aún esa muerte se debe a su propia estupidez y sólo podemos agradecer que en lugar de estampillarse contra otro vehículo lo hayan hecho contra un árbol, sin dañar siquiera su corteza.-

Además, Topper sólo necesitaba encontrar su propia voz para mejorar su vida, no la cantidad de enredos en la que lo meten los Kerby. Siempre tengo problemas con las películas que plantean que lo único que una persona necesita para ser feliz es embriagarse y salir de fiesta; o dicho de otro modo, que aquello que hace a las personas infelices sea tener una vida ordenada y respetar a los demás (estoy hablando a título estrictamente personal aquí porque entre el orden y el descontrol, siempre me tienta más lo primero). Y los Kerby no ayudan a Topper a fortalecer sus puntos de vista para alcanzar una relación más equilibrada con su esposa sino que lo que hacen es empujarlo al engaño y al deshonor. Otro aspecto de la película que me molestó muchísimo es que la sociedad que rodea a Topper comienza a admirarlo cuando lo toman por un libertino, mientras que lo despreciaban cuando parecía honesto.-

En definitiva, el único que de verdad intenta ayudar a los Topper, y lo hace porque se siente apenado de ver tan triste a la Sra. Topper, es el mayordomo Wilkins (Alan Mowbray), quien echa mano de un recurso que Lubitsch ya había utilizado en The Smiling Lieutenant con diez millones más de gracia: sugerir que una pieza de lencería puede hacer milagros por la felicidad conyugal.-

Por otro lado, creo que la película “hace trampas” a la hora de elaborar los personajes de los Kerby: yo no creo que los fantasmas tengan que poder cambiarse de ropa. Prefiero la versión de Greg Kinnear en Ghost Town: si te moriste en smoking, así te quedarás el resto de la eternidad...

Lo peor de todo es que ni mi querido Grant está bien. No tiene ni una pizca de un encanto de siempre, entre el tiempo que es invisible y el que está borracho, dormido o aburrido, es poco lo que tiene para mostrar. Bennett tampoco me deslumbró, aquí está en un registro muy a lo Carole Lombard sin alcanzar su chispa. El único que de veras hace un esfuerzo cómico admirable (especialmente desde la comedia física que resulta de su interacción con dos seres invisibles) es Roland Young quien además repitió papel en dos secuelas que no creo que mire. Me resultó curioso que en This is the Night, la película debut de Grant, Young es el galán que “se queda con la chica” mientras que, cinco años después, a idénticas características físicas que en aquel entonces, Grant es la estrella y Young es tomado como elemento cómico.-

Les dejo un enlace para la película. No tiene subtítulos en español pero permite apreviar prefectamente los méritos visuales y el tipo de humor que maneja de la película.-




Comentarios

  1. Hola Bet
    Imagino, en aquellas fechas, ir a ver una película con el nombre de Topper (otra forma de llamar al "top hat", sombrero de copa) protagonizada por "Bennett-Grant" y encontrarse con "una de efectos especiales" llena de virguerías y protagonizada por dos fantasmas les parecería asombrosa, vamos que ríete tú de Demi, Whoopi, Patrick... y de toda la alfarería.
    Es curioso que les reproches que se cambien de vestuario y, al mismo tiempo, que no cambien de actitud. Yo creo que después del árbol, algo le tienes que hacer al tipo que te quita la gloria del titulo de la película.
    Un saludo y un tip en mi topper -imaginario o fantasma- Manuel.

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  2. Hola otravez
    Ahora que la he visto... antes que nada mi ingles me da lo justo, porejemplo la buena de Billie Burke tiene un tono de voz ideal para la comedia perooo nunca entiendo lo que dice.
    La primera sorpresa es que el actor principal es, claramente, Roland Young, su papel es el que tiene más momentos para lucirse y, por tanto, el más reconocido. Cary hace de indolente y cierrabares y así se queda. Constance tiene un papel un poco más lucido y lo hace bien pero mucho tiempo la parte de ambos es, efectivamente, invisible.
    Más que el mayordomo el "gran" personaje es el ascensorista/botones; es verlo y acordarse de muchos personajes de comic españoles. No sé si has oído hablar del botones Sacarino.
    Si lo de cambiar de vestuario fantasmal es difícil de justificar, un paso más allá es que "disfrutemos" de la ducha femenina y cuando estamos pensando en cómo resolverán el asunto... aparece ella perfectamente peinada y maquillada haciendo como que se ajusta el vestido ¡Eso sí que es "hacer trampa"!
    Un saludo, Manuel.

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    Respuestas
    1. Jaja, ya ve como hay espectadores que se indignan por el cambio de ropa y otros, por la presencia de ropa, querido Manuel.-
      No sabía que "topper" era otro nombre para el sombrero de copa, le queda bien entonces porque se supone que Topper (el personaje) es lo más formal del mundo. ¿Verdad que está muy bien Roland Young? Se destaca mucho por la comedia física en esta película. Grant parece estar consultando el saldo en su cuenta bancaria mientras mira de reojo el reloj para salirse de la película lo antes posible, es verdad.-
      No conozco a Sacarino, pero lo busqué en Internet y me suena familiar la caricatura. Sí, el pobre botones se lleva la peor parte de las tropelías de los fantasmas. Ahora los detesto más, jaja.-
      Le mando un abrazo grande y fantasmal, Bet.-

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  3. Ayyyyy, qué pena me da que sea irregular, Bet. ¡Con lo que me gustan las historias de fantasmas amables y un poco desastres! Pero intentaré verla pq me encanta muchas de las cosas que nos has contado a pesar de los pesares.
    ¡Fue largo el camino de Cary Grant hasta ser una gran estrella y encadenar un éxito tras otro!
    Beso enorme
    Hildy

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    1. Queridísima Hildy, me encantará leer tu opinión cuando puedas verla, seguro que sacás muchas más bondades que yo porque tu ojo siempre ve más profundo que el mío.-
      Lo que más me sorprende de esta etapa que estamos transitando es que estamos tan solo a cinco años del comienzo de su carrera (1932 a 1937) y ¡ya recorrimos un montón de títulos! Fueron años muy productivos para nuestro querido, pero desparejos. A partir de ahora tocarán menos películas por año, pero muy buenas en su mayoría (¡estoy tan emocionada por tener pronto una excusa para volver a ver His Girl Friday, aunque ya haya aparecido aquí una reseña!).-
      Te mando un abrazo enorme, como siempre, Bet.-

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