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Sueños de cine.-


¿Alguna vez han soñado en formato de cine, con actores, guión y movimientos de cámara incluidos? A mí me ocurre cada tanto y ayer fue uno de esos casos. En esta oportunidad, mi trama era una al estilo de Speed, una trama de acción que mezclaba humor (de dudosa efectividad en mi caso) y un romance entre los personajes (que no ocurría durante mi sueño pero yo, con ese nivel de conciencia que manejamos a veces, “sabía” que iba a ocurrir antes del final de la película). Lo más absurdo de todo era el elenco de mi película, muy retro: no me acuerdo quién era el protagonista masculino, pero a su lado trabajaba Fran Drescher (alias “la niñera”) y juntos debían resolver un crimen. El primer sospechoso era un joven Kevin Bacon de pelo largo (su rostro no era exactamente el real, pero yo sabía que era él) y el verdadero culpable era ¡Tom Selleck tal como estaba en “Tres hombres y un bebé”! Todo muy ochentoso-noventoso, como verán.-

Lo peor es que mi película, de la que evidentemente yo era la productora, directora y guionista, era muy mala, llena de momentos pretendidamente humorísticos que no hacían reír a nadie y con una trama inverosímil, como suelen tener los sueños. Recuerdo que durante el propio sueño yo oficiaba también de crítica, llegando a pensar que mi película había abuso del slapstick. Todo un delirio.-

En fin, esto no alcanza a ser una verdadera entrada, apenas alcanzaría para un posteo de Instagram, pero como me perdí la entrada del domingo porque estuve fuera de casa visitando familia, y estoy tratando de terminar el año con un viso de regularidad, quise traerles esta curiosidad y preguntarles si ustedes también sueñan en cine o si soy la única loca por aquí. Los leo.-


Comentarios

  1. ¡Qué maravilla de entrada! Hay algo muy reconfortante en descubrir que no soy la única persona que a veces sueña "en formato cine", con reparto improbable, movimientos de cámara imposibles y una lógica narrativa que solo funciona mientras estamos dormidos. Tu sueño es un festival ochentoso-noventoso delicioso: Fran Drescher resolviendo crímenes, Kevin Bacon con melena y Tom Selleck como villano… eso ya merece su propio póster.

    Me hizo mucha gracia que dentro del mismo sueño ejercieras de crítica despiadada de tu propia película. Ese nivel de autoconsciencia onírica es oro puro. Y sí, los sueños suelen tener ese humor involuntario y ese abuso del «slapstick» que solo entendemos al despertar.

    Gracias por compartir esta rareza tan divertida. Yo también tengo sueños que parecen «storyboards», así que tu pregunta final me interpela directamente: no estás sola en absoluto.

    Un saludo cinéfilo

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    1. Guau, soñar en formato "storyboard" es de otro nivel, lo transforma en el Hitchcock de los sueños, Javier jaja.-
      Gracias a Usted por sumarse a esta propuesta un tanto extraña, le mando un saludo, Bet.-

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  2. Hola Bet
    Más que un sueño yo diría que tenías fiebre; concretamente fiebre ochentera a troche (y moche).
    Supongo que en "nuestras fantasías nocturnas" todos somos los protas de nuestras ficciones y en lugar de eso, delegas no en una Carole, no en una Jean, en una tal Fran. Ni Lombard, ni Harlow escoges Dreschler que, pecado máximo, ni tan siquiera hace cine. Bet te han abducido extraterrestres catódicos ¡Ya están aquíiii! ¡No veas más tele! juas juas
    Mejor no entrar en esas arenas movedizas de Kevin con pelo-largo y Tom con-biberón.
    Dulces sueños; de esos que te despiertan con una sonrisa tonta (como la propia tele). Manuel.

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    1. Jajajaja, mi reparto era mayormente clase B, querido Manuel. Evidentemente, no tenía mucho presupuesto para actrices ni siquiera en sueños.-
      Yo recuerdo una película con Fran Drescher, creo que se llamaba "La niñera y el Presidente", algo así, con Timothy Dalton. Era una mezcla de "El Rey y Yo" con 007, como si a Yul Brynner de pronto le hubiera crecido la melena. Era una tontería, pero me resultó entretenida cuando la ví en su momento, allá por mis años mozos.-
      Le mando un abrazo, pero eso sí... bien lejos del televisor. Bet.-

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  3. Amiga Bet, ¿conoces una película que se titula "Liliom"? Es una rareza de Fritz Lang, que la rodó en Francia y la protagoniza Charles Boyer. Y te preguntarás ¿Y Hildy por qué me pregunta esto cuando le hablo de soñar en formato cine? Porque esta peli linda cuenta la historia de un hombre, no muy bueno, que va al cielo y entonces descubrimos los espectadores que allá arriba hay un cineasta que tiene el papel de Dios. Y a todos nos tiene controlados a través de las películas de nuestras vidas… además en la banda de sonido capta también los pensamientos cada unoooo. ¿Curiosa, verdad?
    ... Los sueños como películas. ¡Así lo hizo Dalí en "Recuerda", de nuestro Hitchcock!
    Beso y sueños de cine
    Hildy

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    1. ¡Hildy querida! No he visto Liliom, aunque escuché sobre ella porque en la biografía de John Gilbert que más he leído y releído explican que esa era la historia que Gilbert quería filmar cuando le asignaron The Show. Cuando la vea, ya te contaré si creo que hubiera sido una buena opción para nuestro querido, y me encantaría saber tu opinión. Conociendo la historia, ¿lo ves en el papel?
      "Los sueños como películas" es una frase que me encantó. Hay sueños que parecen películas y películas que parecen sueños filmados. Después de todo, ambos están hechos de la misma cosa ¿no?
      Te mando un abrazo soñado, Bet.-

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  4. Fíjate, amiga Bet, que creo que John Gilbert no hubiese estado nada mal en ese papel, pero le hubiese dado un halo totalmente diferente al que consigue Charles Boyer. Digamos que Boyer crea un personaje más terrenal, imperfecto, chulesco y pagano. John Gilbert hubiese despertado quizá más simpatías y generado más anhelos de redención y más gotas de romanticismo. ¿Eso perjudicaría a la historia? Simplemente hubiese sido distinta, creo que Lang no sería el director que la hubiese dirigido con Gilbert. Hubiese dado como resultado otro sueño.
    Beso
    Hildy

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    1. Es muy interesante jugar a imaginar esas sustituciones de cine, ¿verdad? Di con una copia de Liliom, intentaré verla pronto y quién sabe qué sueños despertará...
      Más abrazos, Bet.-

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