Ir al contenido principal

Stage Door (Damas del teatro) - Gregory La Cava, 1937.-


De vez en cuando aparece alguna película que parece pre-code pero no lo es. Stage Door es una de estas rarezas. En el contexto de una pensión para aspirantes a actrices, showgirls y has-beens no faltan la Depresión, la promiscuidad, el sacrificio y hasta un suicidio, todo llevado adelante con un diálogo afilado y veloz.-
El elenco está liderado por las poderosas Katharine Hepburn y Ginger Rogers y cuenta con sólidas participaciones de Adolphe Menjou, Lucille Ball, una jovencísima Ann Miller, Eve Arden y la totalmente olvidada Andrea Leeds, entre otros. Gregory La Cava logra un equilibrio excelente para este reparto, cada personaje tiene su identidad definida, su pequeño momento para brillar y sobre todo mucha dignidad. Incluso los personajes que podrían ser fácilmente ridiculizados son tratados con cariño: la actriz madura que carga amorosamente en su bolsito las críticas elogiosas que recibió una vez (Constance Collier), el mayordomo que es enviado como amante de fachada para proteger el buen nombre de su empleador (Franklin Pangborn), la mucama y cocinera que tal vez en un tiempo remoto quiso ser cantante (Phyllis Kennedy)... Paralelamente, La Cava se permite arrojar un velo de duda sobre la protagonista, Terry Randall (Hepburn), hacia el final de película mediante un montaje ambiguo que combina la consagración de Terry como actriz con la tragedia que ha influído tanto en ella. ¿Se trata de mostrar que Terry no olvida a quién le debe su éxito o de sugerir que, precisamente, su triunfo se construyó sobre la base de la desgracia ajena? El carisma de Hepburn permite que termine la película bien parada, pero yo no puedo evitar hacerme esa pregunta cada vez que veo esta película.-
Otro de los aspectos que La Cava controla a la perfección es el tono de la película. Claro que existen momentos cómicos con tantas comediantes en pantalla, y teniendo a Ginger Rogers y a Ann Miller no faltan un par de oportunidades para que expongan su talento, pero La Cava no olvida por un instante que Stage Door es ante todo un drama. El control que ejerce es particularmente notable en dos escenas en las cuales Jean y Annie (los personajes interpretados por Rogers y Miller) ensayan y presentan su acto, en ambos casos frente al empresario Anthony Powell (Menjou): el director nos permite ver un poco de la coreografía, pero Stage Door no es un vehículo para estas bailarinas, lo central es la reacción de Powell y en ello se enfoca La Cava.-


Todo lo que sucede en la pantalla es realzado por la bella fotografía de Robert De Grasse. Me quedo en particular con un momento: Kay (Leeds) vuelve a casa luego de un nuevo día de infructuosos intentos por conseguir una entrevista con Powell y se cruza con Jean. El momento en el que ambas se sientan en la escalera es maravilloso porque, por un lado permite que el personaje de Rogers muestre su lado más compasivo y por el otro, volviendo a la fotografía, De Grasse ilumina la escena de manera tal que Rogers resplandece mientras que Leeds parece un agujero negro que absorbe toda la luz, coincidiendo con el presente gris de su personaje. De este modo tan simple y efectivo De Grasse le permite a La Cava contar la historia de estos dos personajes y definirlos cuando aún no han transcurrido más que unos pocos minutos de película.-
En definitiva, Stage Door nos regala un magnífico reparto, una historia con los pies sobre la tierra, una gran dirección y una bella fotografía; cuatro motivos más que valederos para descubrirla y volver a ella una y otra vez.-
Inspirada por esta película he vuelto a tomar mis utensilios de cocina después de bastante tiempo y preparé un estofado de cordero como el que comen noche tras noche las inquilinas de la pensión, sólo que mejor (espero…).-

Comentarios

  1. Mi querida Bet, qué interesante es el cine de Gregory La Cava, del que no conozco toda su filmografía, pero lo visto hasta ahora me interesa bastante. Qué bien sabe hurgar en la psicología humana y en la parte cómica y trágica de la vida en una misma película.
    Qué interesante película coral es Damas del teatro... sobre las bambalinas, lo que no vemos sobre el escenario... Y cómo sus protagonistas muestran que la vida no es fácil ni todos recorremos los mismos caminos, y cómo unos alcanzan los sueños y otros no. Y cómo hay amistades pero también desilusiones y traiciones. Y cómo hay momentos felices... y otros desoladores. La risa y la lágrima...
    De lo visto hasta ahora de la filmografía de LaCava, me quedo con Al servicio de las damas (My Man Godfrey). Adoro esa locura de película... y Carole Lombard, espectacular en uno de los personajes más absurdos de la screwball comedy... Aunque también me sorprendió gratamente Una nueva primavera (The Primrose Path).

    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Querida Hildy, me ha encantado el universo femenino de esta película y la delicadeza con la que La Cava trata a sus personajes. Del mismo director, todavía no ví "My Man Godfrey" aunque he escuchado y leído menciones sobre ella como la gran película de Carole Lombard. Sí ví "Una nueva primavera" y me gusta mucho, encaja en la misma categoría que "Stage Door" en el sentido en que expone varios temas difíciles de encontrar en películas de su época. Y "Living in a big way", que es un poco un engendro, pobrecita, igual pongo mi voto a su favor en honor a mi querido Gene Kelly.-
      Con un tema parecido ví "Morning Glory", viene en el mismo box set que "Stage Door". No es tan buena como "Stage Door" pero tiene sus virtudes (y un Douglas Fairbanks Jr. para morirse, jaja). ¿La viste?
      Un beso grande, Bet.-

      Borrar
  2. ¡Mi querida Bet, fíjate que juraría que no he visto Morning Glory!
    ¡Ay, qué bueno, lo que nos queda por ver y disfrutar!

    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Ya hemos hablado sobre esto en alguna oportunidad, pero eso es lo que me gusta de los box set, que te permiten descubrir películas de las que no tenías ni noticias. En mi caso, compré el de Katharine Hepburn por "Mujercitas" y terminó siendo la que menos me gustó del cuarteto. Las otras son "Stage Door", "Morning glory" e "Historias de Filadelfia", que viene con un interesante audiocomentario de esos que me fascinan y que me viene bien para reemplazar la edición más bien pobre que tenía. Ahora estoy decidida a comprar box sets siempre que pueda, sobre todo porque suelen costar sólo un poquito más que la película que uno inicialmente quiere ver y es una gran forma de descubrir nuevas películas.-
      Un beso grande, Bet.-

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Diez años, cien motivos para amar el cine (octava parte): El secreto de sus ojos - Juan José Campanella, 2009.-

Motivo N° 1: la estructura.- Una de las cosas que más me gustan de esta película es su estructura. Hace muchos años, tras ver la película a poco de su estreno, leí la novela original de Eduardo Sacheri (la novela se llama La pregunta de sus ojos), autor del guión junto con el director Campanella, y la verdad es que no recuerdo ningún detalle por lo que no puedo atribuirle el mérito de la estructura al guión, tal vez provenga de la novela. En cualquier caso, lo maravilloso es la forma paulatina en la que vamos entrando en la trama a través de la suerte de McGuffin que contiene, por ponerlo en términos hitchcockianos: el violento crimen en el que muere Liliana Coloto (Carla Quevedo) y el dolor de su viudo, Ricardo Morales (Pablo Rago). Esto impulsa la trama en la que se ve envuelto el empleado judicial Benjamín Espósito (Ricardo Darín) junto a su segundo Sandoval (Guillermo Francella) y a la secretaria del Juzgado, Irene (Soledad Villamil).- La historia es contada a través de dos líneas...

Diez años, cien motivos para amar el cine (penúltima parte): Anchors Aweigh (Levando anclas) - George Sidney, 1945.-

Motivo N° 1: la receta para un musical absurdo y maravilloso.- Batir dos marineros con los rostros de Gene Kelly y Frank Sinatra en un permiso de tres días en Los Ángeles, un niño igualito a Dean Stockwell que sueña con unirse a la Marina y una aspirante a cantante con la voz de Kathryn Grayson que quiere conocer a José Iturbi, hasta punto de soufflé. Añadir a la mezcla un puñado grande de canciones (algunas más o menos vinculadas con la trama, otras absolutamente aleatorias) y una cucharada copetona de equívocos y mentirillas, espolvorear con un Technicolor rabioso y hornear por dos horas veinte minutos a fuego fuerte. La preparación aguanta más de ochenta años en la alacena, conservando la frescura del primer día.- Esa es la receta para lograr un musical que no tiene ni pies ni cabeza pero que engancha y emociona con la desenfadada fuerza creativa que lo propulsa.-  Motivo N° 2: el cine dentro del cine.- Joe (Kelly) y Clarence (Sinatra) obtienen un permiso de tres días para pasar...

Proyecto Cary Grant Nro. 16: The Last Outpost (La última avanzada) - Charles Barton y Louis J. Gasnier, 1935.-

¿Alguien dijo bigotes? Esta película siempre tendrá un lugar especial en mi consideración por ser la única (si mi memoria no me falla) en la que Cary Grant usa bigotes. Y… no por mucho más. Es que The Last Outpost dista mucho de ser una gran película y en todo lo que tiene de bueno, Grant no contribuye demasiado; no tiene mucho que hacer más que alguna que otra escena de acción y una secuencia romántica que no se destaca particularmente.- Es difícil resumir el argumento de la película sin caer en spoilers aunque al mismo tiempo ninguno de los giros de la trama es completamente imprevisible, así que voy a proceder con el permiso de ustedes. La acción se sitúa primero en el frente oriental y luego en el africano de la I Guerra Mundial, en donde el Capitán Andrews (Grant) ha caído prisionero de una facción kurda contraria al Imperio Británico. Andrews es rescatado por (primer spoiler ) un agente de inteligencia que se hace llamar Smith (Claude Rains) y juntos emprenden una misión imposi...