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The Last Flight - William Dieterle, 1931.-



Cary: - Bueno… la Guerra terminó. ¿Qué vas a hacer ahora?
Shep: - ¿Emborracharme?
Cary: - ¿Y después?
Shep: - Seguir borracho.
(The Last Flight)

La insensatez de la guerra, la camaradería y la futilidad de la vida se entrelazan en esta breve película sobre cuatro amigos, ex combatientes de una recién acabada I Guerra Mundial, y una heredera varada en París que se les une en sus aventuras. Los cuatro amigos son Richard Barthelmess, David Manners, Johnny Mack Brown y Elliott Nugent y la chica que conocen por casualidad y de la que ya no pueden separarse es Helen Chandler.-
La película comienza con una secuencia de escenas de guerra, rápida y caótica, que se funde con imágenes de la participación de los protagonistas en la Fuerza Aérea y los accidentes que provocan que todos acaben en el hospital militar para el final de la Guerra. Allí, Cary Lockwood (Barthelmess) y Shep Lambert (Manners) son dados de alta por un médico más bien inútil para curar las heridas físicas de los amigos (Shep tiene un tic incontrolable en su ojo izquierdo y Cary sufrió graves quemaduras en ambas manos) y ni hablar de las emocionales.-
Bill (Brown) y Francis (Nugent) se unen a Cary y a Shep en su recorrido interminable por los bares de París y pronto conocen y “adoptan” a Nikki (Chandler), una joven bastante perdida en el mundo. La presencia de la muchacha en el grupo trae la incorporación indeseable de un quinto caballero: Frink (Walter Byron), un corresponsal extranjero que nadie soporta pero al que ninguno tiene la energía suficiente como para echar. Y deberían, porque Frink arruina la camadería que se crea entre los cinco amigos. Cary y los demás toman la condición femenina de Nikkie casi como una curiosidad y ella se une a los muchachos porque se compadece y se identifica con estas aves de alas rotas. Sólo Frink está en plan de seducción, con consecuencias desastrosas.-
Luego de un comienzo emocionante la película adopta un tono aletargado en su parte media, como muchas películas de los primeros años del sonoro hacen, pero que en este caso le sienta bien y combina con el ánimo de los cinco protagonistas, quienes buscan anestesiarse ante el mundo que los rodea. Los diálogos y las situaciones sin sentido se suceden hasta que comienza a parecernos lo más natural del mundo cuidar los dientes de un caballero que está por trenzarse en una pelea o cambiarse de zapatos porque “con zapatos rojos se camina más rápido”. Y en el final, cuando el grupo de separa por distintas circunstancias lo único que queda es una tenue perspectiva de porvenir y ninguna certeza. El final de la guerra, en definitiva, terminó con las batallas pero no trajo ninguna paz a estas almas perdidas.-

Comentarios

  1. ¡William Dierterle, otro director a tener en cuenta! La película que reseñas me apetece muchísimo. Además trata un tema que me gusta: el regreso de una guerra y la reincorporación a la sociedad, después de las heridas. Y me quedan por descubrir muchas de su filmografía. Últimamente me pareció preciosa "Te volveré a ver". Y disfruto cada vez que veo "Jennie"..., una de esas de amor más allá del tiempo y el espacio.

    Beso
    Hildy

    Beso
    Hildy

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  2. jajajajaja, date por besada doblemente...

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    Respuestas
    1. Jaja, otro beso nunca está de más.-
      The Last Flight es una de esas películas en las que parece que no está sucediendo nada y luego te sorprenden con un final contundente que te hace reconsiderar todo lo que has visto antes. Me ha gustado mucho.-
      ¡Ay! Vi Jennie y debo confesar que tuve ganas de tirar mi televisor desde un sexto piso... no me gustó nada de nada, ni un poquito. Pero me anoto Te volveré a ver. No he renunciado a Dieterle, que tiene títulos muy interesantes.-
      Doble beso, jeje, Bet.-

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    2. En Jennie, Dieterle se desmelena, no le importa que nada tenga sentido. Yo tardé en apreciarla, pues tenía mucha manía a Jennifer Jones, pero luego fui cogiendo gustillo a la filmografía de esta actriz, y esta locura de "Jennie" me conquistó por completo.
      Jajajaja, te imagino cogiendo el televisor y tirándolo, cual mujer al borde de un ataque de nervios, por la ventana. A mí me apetece a veces hacer eso con el móvil o cualquier dispositivo... que no funcione cuando debe...

      Beso
      Hildy

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    3. Ciertamente, debo haber apagado el televisor con toda la furia ya que no tenía a mano un sexto piso para tirarlo, jaja.-
      Jones me pareció de madera y es una pena porque ahora me estoy frenando de ver Duelo al sol por su culpa. Voy a concentrarme en el dúo masculino para cobrar coraje.-
      Más besos sin arrojar nada, Bet.-

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