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Variaciones sobre un mismo tema: The Painted Veil (1934) - The Seventh Sin (1957).-

He resuelto traer de nuevo mi vieja serie de Variaciones sobre un mismo tema para este mes de noviembre y visitar diferentes versiones de una misma historia. Para empezar elegí una muy postergada película y su remake.-


The Painted Veil (El velo pintado) - Richard Boleslawski, 1934.-


Me ha fascinado descubrir por fin esta precursora de la mucho más conocida película de 2006, sobre la que escuché por primera vez gracias a Hildy Johnson. La historia en principio es bastante similar: Katrin (Greta Garbo) se casa en un impulso del momento con el Dr. Walter Fane (Herbert Marshall) esperando descubrir junto a él un mundo exótico y apasionado. Exótico será, puesto que su nuevo esposo la lleva de inmediato a China para continuar sus investigaciones sobre el cólera, pero de apasionado el pobre Walter tiene poco, a menos que se trate de su trabajo. Pronto Katrin cae en las redes de Jack Townsend (George Brent), un agregado en la Embajada Británica que la seduce pero a la hora de la verdad, reconoce que no está dispuesto a arriesgar su reputación divorciándose en medio del escándalo para casarse con ella. Katrin entonces se ve sin otra alternativa que dejarse arrastrar por Walter al foco de una epidemia de cólera.-
Hay tantas aristas interesantes en esta película… empezando por los títulos del comienzo, los carteles anuncian simplemente a “Garbo” en “The Painted Veil”, y luego el apellido de la protagonista permanece como una marca de agua durante el resto de los títulos. Tal exhibición del poder de una estrella es algo pocas veces visto y me hizo temer durante estos primeros segundos que esta sería otra de esas películas con Garbo devorándose la pantalla bajo la mirada de un director más enamorado de su estrella que del arte de contar historias. Y sin embargo me encontré con una historia bien balanceada, en donde los tres protagonistas tienen tiempo y espacio para desarrollar sus personajes, en especial Herbert Marshall. Y con una Garbo más natural y auténtica (y sonriente, vamos ¡qué rareza!) de lo que nunca antes había visto.-
Por otro lado, me resultó interesante que esta película comenzara su producción durante los primeros días del mes de julio de 1934. Es decir que el Código Hays ya estaba vigente, pero el guión debió haber sido escrito con anterioridad e imagino modificaciones de último momento para ajustarse a los nuevos tiempos. Así, un giro de la historia tan importante como el embarazo de Katrin (probablemente de Jack, pero lo cierto es que la pobre no sabe quién es el padre de su bebé) fue eliminado… o tal vez no (yo tengo para mí que hay indicios de este embarazo en la película). Y la descripción del romance entre Katrin y Jack es reducida al máximo, pero lo que queda es tan potente desde lo visual (tan solo un sombrero dejado afuera de un dormitorio cerrado con llave) que poco importa. Hablando de sombreros, encontré significativo que durante la primera parte de la película Walter use un sombrero bastante mal formado que luego cambia por un casco de explorador similar al que usa Jack, coincidentemente con la mayor apreciación que Katrin tiene de su esposo.-
Finalmente, me quedo con la enorme humanidad que el director insufla en sus personajes. Todos son imperfectos, todos se causan dolor entre sí, pero al final de cuentas todos tienen oportunidad de redención (incluso Jack… un poquito). Mi favorito por supuesto es Walter; con el rostro de Marshall no necesita hacer gestos grandilocuentes para ganarse por primera vez el corazón de su esposa. Basta con una conversación susurrada en una cocina perdida en las provincias de China.-


The Seventh Sin - Ronald Neame, 1957.-



Esta versión recupera la historia a partir del momento central en el cual el marido desplazado llega a casa y se encuentra con la puerta del dormitorio de su esposa cerrada. En este caso la esposa es Carolyn Carwin (Eleanor Parker), el marido es Walter Carwin (Bill Travers) y el tercero en discordia es francés, no británico y su nombre es Paul Duvel (Jean-Pierre Aumont). Esta decisión de adaptación nos priva de los primeros momentos en la relación de Walter y Carolyn (luego nos enteramos de que llevan dos años casados y de que se conocieron en Nueva York) pero permite mayor desarrollo de la segunda parte de la historia y es que el eje de la película está puesto en el arco que recorre Carolyn una vez llegada a las provincias más que en el resto de los personajes.-
En efecto, vemos poco de Walter durante gran parte de la película y aún menos de Paul (ambos actores parecen ser algo limitados), aunque de manera interesante sí tenemos oportunidad de conocer un poco a su esposa y vaya que es desagradable. Quien tiene mayor desarrollo y es realmente el mejor personaje de la película es Tim Waddington (George Sanders), el nexo local entre ambos mundos, un hombre “de mundo” como se define a sí mismo, que siempre dice lo que piensa y que se deleita hurgando en los secretos de los demás.-
En cierto modo es una pena que no lleguemos a ver tanto de la vida conyugal de Walter y Carolyn previo a la infidelidad, porque lo que queda en pantalla es más una relación de odio y rencor que de dolor como veíamos en la versión anterior. Carolyn, siendo una mujer más moderna de lo que era Katrin, no tiene ninguna dificultad en cantarle las cuarenta a su esposo aunque ello signifique escuchar una durísima respuesta de parte de Walter (respuesta que el Walter de Herbert Marshall nunca hubiera verbalizado por mucho que lo pensara). Y como partimos de tan poca base, cuando por fin empiezan a limarse las asperezas no hay tanto sentimiento como violencia. El Walter de Bill Travers solo muestra algo de emoción cuando se entera del embarazo de Carolyn pero el resentimiento es tan profundo que no llega a lavarse del todo.-
Como dato interesante, Vincente Minnelli dirigió algunas escenas de la película pero no pude encontrar un registro indicando cuáles o cuántas exactamente. Como no conozco la obra de Neame, no sería capaz de señalar las diferencias pero sí puedo decir que la película es bella, con un buen uso de las luces y las sombras y mucha delicadeza.-  
   

Comentarios

  1. Qué ganas de ver la versión de Neame. Yo también he visto poco del realizador, pero una de ellas es uno de los grandes recuerdos de mi infancia. La tengo cariño inmenso: La aventura del Poseidón.
    También vi una con Judy Garland y Dick Bogarde. Y tengo muchas ganas de ver una que realizó con Deborah Kerr.
    Lo que cuentas de la versión de El velo pintado me parece bastante llamativo. Otra manera de empezar y mirar la misma historia.
    Y la de Garbo es una pequeña joya. Un deleite.
    Mil gracias por la mención
    Beso
    Hildy

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    Respuestas
    1. Siempre me gusta rastrear en los comentarios de tu blog las conversaciones que tuvimos en su momento sobre tal o cual película, y ver las fechas también. Hay allí un bonito registro de las impresiones que intercambiamos, de las pelis pendientes y de la sintonía que genera el amor por el cine.
      ¿Cuál es la peli con Debora Kerr? Sabés que viendo esta versión en varios momentos pensé que Carolyn bien podría haber sido interpretada por ella, aunque (sin conocer en extenso la filmografía de ninguna de las dos actrices) me arriesgo a decir que hubiera dado un tono muy diferente, menos fiero tal vez.-
      Qué agradable sorpresa, la verdad, que las tres versiones sean tan disfrutables. En general no suele ser el caso (de hecho tuve grandes problemas para encontrar la historia de la siguiente entrega, me metí con una peli que me gustó mucho pero la versión anterior y la posterior - también hay tres - me resultaron insufribles y las saqué a los quince o veinte minutos).-
      Espero que pronto des con la versión de Eleanor Parker, que además sé que te interesa mucho como actriz.-
      Un beso grande, Bet.-

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  2. Mujer sin pasado (The Chalk Garden), de los años 60. También sale Hayley Mills.
    Beso enorme
    Hildy

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  3. ¡No la he visto todavía! Pero me han hablado bien de ella.
    Beso
    Hildy

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