Sesión doble de Peck y King: The Gunfighter (El pistolero) - Henry King, 1950 y The Bravados (El vengador sin piedad) - Henry King, 1958.-
Un forastero huyendo de una venganza, un forastero en busca de venganza, el pistolero como hombre de familia, la inhabilidad de las autoridades para garantizar justicia, el margen de error en la justicia por mano propia son algunos de los temas que recorren estas dos películas que dialogan muy bien entre sí, más allá de coincidir en director y estrella.-
En The Gunfighter Gregory Peck se pone en los zapatos (y en los bigotes) de Jimmy Ringo, el pistolero más rápido del Oeste, que no puede poner un pie en un saloon sin que algún imbécil lo rete a duelo. Eso justamente le ocurre a poco de empezada la película y Jimmy no tiene más opción que huir hacia el siguiente pueblo para escapar de los tres hermanos de su más reciente víctima. En Cayenne se reencuentra con Mark Strett (Millard Mitchell), un antiguo compañero de andanzas devenido en Marshal del pueblo y con Molly (Jean Parker), la chica de otro ex compañero que ha muerto recientemente. A través de ellos, Jimmy intentará contactar a su esposa, Peggy (Helen Westcott), de la que está distanciado hace tiempo, todo ello en el término de tres horas antes de que sus perseguidores le den alcance.-
En The Bravados, Peck (sin bigotes, como Dios manda) es otro Jim, Jim Douglass, un forastero que llega al pequeño pueblo de Río Arriba para asegurarse de que los forajidos que violaron y asesinaron a su esposa (Lee Van Cleef, Stephen Boyd, Albert Salmi y Henry Silva) sean efectivamente ejecutados en la horca. Cuando los villanos concretan su plan de escape, Jim lidera la cuadrilla que intentará recapturarlos, aunque nuestro héroe está tan dispuesto a entregarlos a las autoridades muertos como vivos.-
Ninguna de estas películas es redonda y creo que ambas se hubieran visto beneficiadas con unos minutos más de duración (The Bravados dura noventa y ocho minutos y The Gunfighter incluso menos) para desarrollar mejor la historia y darle más profundidad a los personajes. Pero aún así, alcanzan a exponer temas muy interesantes.-
En The Gunfighter, Ringo llega a nosotros como un antihéroe cansado y dispuesto a retirarse del mundo criminal para reencontrarse con su familia y montar un rancho donde vivir tranquilo. Nunca se nos explicita qué tipo de criminal es, sabemos que mató a doce personas, pero él bien aclara que en todos los casos fue para evitar ser asesinado, sabemos que en su momento formó parte de una banda y sabemos también que es buscado en diversas partes del Oeste, pero no en Cayenne. Su fama de eximio pistolero se ha transformado en una carga para él y es tan firme en su propósito de reformarse que continúa rumbo a Cayenne pese a tener a tres pesados pisándole los talones. Peck aborda con mucha sutileza el hastío de Ringo y su contenida emoción por reencontrarse con su esposa y con su pequeño hijo al cual vio por última vez cuando era un bebé de pocos meses de vida y resulta conmovedor en su esperanza por reformarse.-
Su personaje en The Bravados también tiene una idea fija que lo impulsa a seguir adelante, aunque este Jim es mucho más cruento y obsesivo que aquel Jimmy; no tiene mucho que perder, tal vez el dejar a su hija sin padre, pero su deseo de venganza lo obsesiona y nubla su juicio. King juega con nuestros estándares morales aquí porque Jim sin dudas está ejecutando una venganza lisa y llana, pero al mismo tiempo los tipos que tiene delante son criminales peligrosos que siguen violando mujeres y matando durante su huída… al menos uno de ellos lo hace y aquí radica uno de los puntos interesantes de esta película, que es que en el poco tiempo que tiene para gastar, se ocupa de que los cuatro bandidos tengan su personalidad distintiva.-
Lo fascinante de esta película es que en un punto empezamos a cuestionar los motivos de Jim y esa certeza que lo impulsa. Lo malo, es que hacia el final King nos arroja un ladrillazo por la cabeza con esta idea y termina haciendo un no tan sutil alegato contra las cacerías de brujas para concluir con un desenlace de la historia que no hace honor a la tensión construida durante su desarrollo.-
En este duelo de pistoleros versus vengadores que intenté presentar hoy, sin dudas The Gunfighter es la mejor película pero The Bravados también tiene lo suyo, pese a sus defectos.-
Y para cerrar, dejo una última idea sobre The Gunfighter y es que me pareció muy interesante el diálogo que establece con otro western que aparecería dos años más tarde: High Noon. En ambas películas el tiempo juega un rol central, aunque King podría haber hecho un mejor esfuerzo por destacar este elemento; en ambas películas los pesados representan una amenaza concreta pero no tienen identidad propia (en The Gunfighter incluso el verdadero peligro vendrá del lado menos pensado y es que aquí el protagonista tiene más de un enemigo); y en ambas películas vemos la incapacidad de una comunidad para detener al mal que la acecha.-


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