sábado, 31 de diciembre de 2016

Little women (Mujercitas) - Gillian Armstrong, 1994.-

Esta es mi última entrada de este año (ya no queda tiempo para publicar más, claro). Nos reencontraremos el año próximo con más películas y recetas. Espero que sigan acompañándome con sus comentarios tan valiosos para mí y para todos aquellos que leen sin comentar (sé que están ahí), ojalá que en 2017 se animen a hacerlo. ¡Felicidades para todos y buen comienzo!

***

Mujercitas no es exactamente una película de Navidad en el sentido en que esta festividad sólo ocupa dos breves escenas en una historia que abarca varios años en la vida de la familia March. Sin embargo, todas aquellas cuestiones que asociamos con las fiestas de fin de año, principalmente las que se vinculan con la unión y la concordia familiar, están presentes en toda la película y (quienes la hayan leído lo recordarán) en toda la novela original. Desde el punto de vista cinematográfico tal vez esta no sea una GRAN película sino solamente correcta, pero de todos modos la elegí para cerrar esta serie de películas navideñas porque sí es un excelente ejemplo de adaptación de una novela de parte de la guionista Robin Swicord: como película tiene vida propia pero al mismo tiempo mantiene intacto el espíritu de la obra original. Y además, ¿para qué negarlo?, la elegí porque me gusta mucho...


Momento N° 1: los deseos de Navidad.-
En una de las primeras escenas, las cuatro hermanas March, Meg (Trini Alvarado), Jo (Winona Ryder), Beth (Claire Danes) y Amy (Kirsten Dunst) celebran una reunión de la Sociedad Pickwick, un club cerrado que las reúne con ropajes masculinos para leer sus propias creaciones, tejer y tomar el té mientras simulan ser “caballeros de la prensa”. Pronto la conversación se desvía hacia un nuevo tema: el enigmático vecino Theodore “Laurie” Lawrence (Christian Bale), a quien todavía no conocen. La visión del muchacho a través de la ventana dispara a su vez un nuevo tópico, el de aquello que las hermanas desean para Navidad. Esta escena me gusta mucho porque hasta ese momento hemos visto a las cuatro hermanas como buenas hijas y almas caritativas que renuncian a su desayuno de Navidad para regalarlo a una familia aún más pobre que ellas, pero a partir de esta escena los personajes adquieren relieve, aprendemos que no sólo tienen virtudes sino también pequeños defectos. En efecto, una de las mejores cualidades de esta historia es que no hay “buenos” y “malos”, todos los personajes son imperfectos, es decir, humanos.-


Momento N° 2: consolando a Amy.-
Cuando Amy gasta parte de los ahorros de Meg en comprar limas confitadas, un artículo prohibido en su escuela, es castigada violentamente por su maestro. Sus hermanas se indignan y su madre (Susan Sarandon), por supuesto que también pero no por ello deja de reprender a su hija menor por haber gastado el escaso dinero disponible en una frivolidad. El motivo por el que me gusta esta escena es por un detalle que condensa con mucha economía una de las subtramas de la novela: la de los demonios internos de la Sra. March. En sintonía con lo que señalaba en el momento anterior, si bien la Sra. March es una de esas madres universales de la literatura y el cine, ella también tiene un defecto. En su caso es el mal genio (rasgo heredado por Jo), sólo que ha aprendido a controlarlo. Sin embargo, en situaciones como la sufrida por Amy, la ira amenaza con salir a la superficie como puede advertirse en su paseo nervioso por la cocina, casi a escondidas de sus hijas, hasta que encuentra la forma de canalizarla en una forma positiva y útil.-


Momento N° 3: una noche en la Ópera.-
En la segunda parte de la película, que transcurre cuatro años después de la primera y se inicia con el casamiento de Meg con John Brooke (Eric Stoltz), el antiguo tutor de Laurie, Jo se marcha hacia Nueva York en busca de su destino como escritora. En la pensión en la que se hospeda conoce a un inmigrante alemán, el Profesor Friedrich Baher (Gabriel Byrne), con quien traba amistad. Después de una discusión (el Profesor no aprueba el tipo de historias sensacionalistas que Jo escribe), Friedrich ofrece a Jo una experiencia a modo de disculpas: la invita a la Ópera, en donde consiguen sentarse junto a los tramoyistas. A decir verdad no tengo mayores explicaciones sobre por qué elegí este momento: es muy romántica, es una adición interesante a la historia (esa escena no está en la novela original) y me gusta mucho. A veces con eso basta…


Momento N° 4: Laurie rescata a Amy, Jo se rescata a sí misma.-
En el tercer acto de la película, luego de que una desgracia cae sobre la familia March (no voy revelar nada por si quedara por allí alguien que no sepa a qué me refiero) tenemos dos parejas rotas: Jo y Friedrich y Amy (interpretada por Samantha Mathis en su edad adulta) y Laurie. Pese a sus diferencias, ambas han discutido básicamente por lo mismo y como resultado de ello tanto Jo como Laurie emprenden un camino de transformación. Este afán le permite a Laurie estar disponible para Amy cuando ésta más lo necesita, y a Jo sobrellevar la experiencia más dolorosa de su vida. Lo que más me gusta de esta idea que recorre toda la película y que está representada en la secuencia que rescato en este momento, es que aquí no se trata de esforzarse en ser digno del otro (que no está nada mal) sino en ser digno de uno mismo: Jo y Laurie no se transforman para agradar a sus enamorados, lo hacen para alcanzar la mejor versión posible de sí mismos, lo cual es aún mejor.-


Momento N° 5: la escena final.-
Aquí sí voy a cometer un pequeño spoiler porque no sé de qué otra forma podría comentar sobre una de mis escenas finales favoritas en toda la historia del cine (y es una de las imágenes que pueden ver en el encabezado de este blog). Hasta el verdadero último momento la situación de Jo y Friedrich queda sin resolver. En la novela esta secuencia es muy cómica e involucra a Jo siguiendo a Friedrich por la ciudad bajo la lluvia, pero imagino que para la película hubiera sido muy complicado de filmar y hubiera prolongado demasiado la duración de la película. En cambio, en esta adaptación se optó por una versión de este encuentro muy sencilla y realmente encantadora, simplemente Jo y Friedrich abrazados bajo un paraguas en un rincón de la pantalla, al borde de un camino polvoriento y, de fondo, la casa - huerto de los March.-
Para terminar el ciclo de películas navideñas preparé otra opción para la mesa dulce, una torta de ricota sin harinas.-

4 comentarios:

  1. Esta versión de Mujercitas la vi en su día. La recuerdo linda. Me gusta mucho Gabriel Byrne.
    Tanto en la novela como en las películas mi favorita era Jo y su historia. En el cine la versión que más he visto ha sido la de Mervyn LeRoy, donde Jo es una simpática June Allyson. Pero me gustó mucho la versión de Cukor y creo que Katherine Hepburn es una magnífica Jo.

    Beso
    Hildy

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    1. Querida Hildy, le tengo mucho cariño a esta versión, es la que vi en mi infancia y en cuanto tuve la oportunidad la agregué a mi colección de DVDs. A mí también me gusta mucho Byrne, le da mucha clase a un personaje que en el libro no tiene ninguna, jaja.-
      He visto por partes la adaptación dirigida por LeRoy. June Allyson es muy simpática, coincido, pero me molesta mucho en esa versión que hayan puesto a Elizabeth Taylor en el rol de Amy y ¡como hermana mayor de Beth, además! No pega ni queriendo... La versión de Cukor todavía no pude verla, pero está en mi lista de compras para mediados de mes, ya falta poco para poder hacerme de ella. Me imagino a una Jo muy poderosa si lleva la cara de Hepburn.-
      Haciendo memoria, yo no creo que tuviera una hermana favorita cuando leía la novela siendo niña, me gustaban todas como conjunto, pero seguro que me identificaba mejor con Beth, por su apodo y porque yo también era muy tímida y adoraba a mis muñecas (claro, no conocía la segunda parte de la historia, fue de grande que leí la continuación).-
      Te mando un beso enorme, Bet (sin h, jeje).-

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  2. Hola Bet: Como siempre te agradezco por tus entregas. Me encanta leerte sobre películas que vi, como las que no recuerdo bien ya que no las volví a ver y pasaron muchos años. Dado a los cortes de luz muy reiterativos en la zona donde vivo, no pude ingresar antes para desearte un excelente 2017 lleno de PAZ, AMOR y muchas PELIS.
    También quiero que sea un augurio para todos tus lectores, aquellos que te dejamos algún mensaje, como para los que todavía no se animan a escribirte.
    Espero leerte nuevamente al regreso de mis vacaciones.
    Cariños
    Sara

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    1. Muchas gracias por tus buenos deseos Sara, tanto para mí como para mis otros lectores. Qué bueno que mis comentarios traigan a tu memoria películas que tal vez tenés algo olvidadas. Espero que también te lleven a descubrir películas que sean nuevas para vos. ¡Feliz año y felices vacaciones! Un beso grande, Bet.-

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