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Proyecto Cary Grant Nro. 22: When you're in love (Preludio de amor) - Robert Riskin, 1937.-


Esta es una verdadera película olvidada en la filmografía de Cary Grant y no es difícil de imaginar el porqué. When you’re in love vuelve a colocar a Grant en el papel de enamorado de una estrella cuyo nombre va escrito en letras más grandes en los títulos, en este caso Grace Moore (quien recuerda un montón a Irene Dunne en esta película), en una de esas historias con tintes de comedia romántica a mitad de camino entre la screwball comedy y el romance azucarado.-

Louise Fuller (Moore) es una diva australiana de la ópera varada en Méjico, sin poder entrar en los Estados Unidos por un problema de visados que la tiene a mal traer, ya que ha asumido un compromiso tanto familiar como profesional de encabezar un festival de la canción en el cual se estrenará una canción de su tío (Henry Stephenson). A sugerencia de su consejera Marianne Woods (Aline MacMahon), Louise decide “comprar” un marido americano que le sirva para entrar a Estados Unidos y luego se divorcie rápidamente de ella. El elegido no es otro que Jimmy Hudson (Grant), un artista que también está varado en Méjico sin un centavo para volver a casa. Los recién casados logran viajar pero, como era de esperarse, la posibilidad de un divorcio empieza a alejarse a medida que las partes descubren que se están enamorando.-

Aquí Cary Grant se encuentra nuevamente en el ámbito de Enter Madame, casado con una diva de la ópera que viene con entorno de mequetrefes incluido. La diferencia principal es que en este caso, Louise es mucho más centrada de lo que era en aquella película Elissa Landi y de lo que el propio Jimmy espera. En efecto, el eje de la trama está en que Jimmy se esfuerza por crear las circunstancias para hacer que Louise baje a la realidad cuando en verdad lo que está haciendo es abrir terreno para que ella le demuestre lo sencilla y humana que es. Esta es una vuelta de tuerca interesante para la trama porque la aleja del universo de Woman of the Year (el arquetipo al cual me remito mentalmente siempre que me encuentro con este tipo de historias) y la coloca en un lugar diferenciado en donde el “descontracturado” de la pareja descubre lo auténtico que es el otro en lugar de intentar convertirlo en algo que no es y que por fuerza ha de durar un suspiro luego del cartel de The End.-

La película en sí misma no es nada memorable. Cary Grant encarna aquí a otro de esos personajes soñadores al extremo de que de pronto se sienten ganas de sacudirlo del cuello de la camisa (su reacción ante el conserje mejicano de hotel que viene a desalojarlo es insufrible por lo displicente). Y en general todo tiene un tono predecible cuando no francamente ridículo. La escena nocturna en la que Louise canta una canción romántica que hace que Jimmy confirme que está enamorado de ella es preciosa hasta que un público formado por toda clase de animales del bosque, desde búhos hasta ciervos, se congrega a su alrededor. La escena sería inoportunamente cómica si los personajes y el guionista (que es también el director) se lo toman todo tan en serio. Así como está filmada e interpretada, sólo induce a la risa menos buscada. Otra escena en la que Louise dirige un coro de decenas niños es larga (este tipo de escenas que sirven para que los niños se muestren forzadamente adorables nunca es de mi agrado) y lo peor de todo es que no tiene ningún sentido sin Jimmy presenciándola. Se supone que la escena viene a demostrar que Louise tiene los pies sobre la tierra pero nosotros ya sabemos eso; quien no lo sabe es Jimmy y tampoco está allí para enterarse (les juro que hasta último momento esperaba verlo aparecer).-

Es curioso que el guión sea tan imperfecto porque Riskin, que aquí ejerce la dirección por única vez en su carrera, es autor de guiones fantásticos sobre todo para Frank Capra. En ese caso, amén del giro en la trama que ya destaqué, el guión se basa fundamentalmente en malos entendidos de esos que podrían haberse solucionado con una simple conversación (de veras que Louise y Jimmy no tienen impedimentos insalvables para estar juntos, solamente necesitan decirse las cosas).-

Lo que salva la película es la inmensa química que tienen los dos protagonistas. Grant está aquí de nuevo en lo más alto de su encanto y dinamismo y sus escenas con Moore son una delicia. La película cuenta además con un sólido elenco de secundarios entre los que se cuenta a Thomas Mitchell (qué lujo este hombre) en el rol del publicista de la diva.-

Comentarios

  1. Hola Bet
    Una peli con el tema "matrimonio de conveniencia" y con Cary ¡Cuidado con el exceso de azúcar!
    Hace poco vi una del mismo año con Carole Lombard que comparte algunas cosas con esta, entre otras, las dos tienen titulo de canción famosa "Swing High, Swing Low, comenzó en el trópico". Si añadimos rumore, rumore sobre Lombard-Grant; ahí tenemos una buena sesión doble -que diría Hildy-.
    La escena en que cantando logran una concurrencia "animada" debería pagar derechos a Walt Disney.
    Un saludo, Manuel.

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    Respuestas
    1. ¡Totalmente de acuerdo, querido Manuel! Esa escena de bosque encantado parece sacada de "Blancanieves y los siete enanitos".-
      Usted sabe que yo he visto "Swing High, Swing Low" pero no recuerdo nada de nada sobre ella. Me temo que "When you're in love" corre el riesgo de tener la misma suerte con el tiempo, glup.-
      ¡Le redoblo la apuesta con una sesión triple! Unos años después Lombard y Grant protagonizarían un drama romántico que también tiene un matrimonio de cartón pintado en el centro de la escena, "In name only".-
      Un abrazo, Bet.-

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  2. Adorada Bet, totalmente entregada me tienes a este proyecto sobre los inicios de Cary Grant. De nuevo con When you’re in love se pone de manifiesto toda la labor de este actor hasta encontrar su esencia, todo lo que tuvo que recorrer hasta llegar a la estrella que fue y hacer las películas por las que es recordado. Todo el bagaje que llevaba a sus espaldas. Él sí fue subiendo peldaños y moldeándose. No consiguió el estrellato de pronto, fue trabajándoselo a fuego lento. Esto ocurre con otras trayectorias interesantes de estrellas de cine clásico, como, por ejemplo, Humphrey Bogart o mi consentido William Holden.
    Beso
    Hildy

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    Respuestas
    1. ¡Es cierto, queridísima Hildy! Uno tiene la sensación de que Archie Leach siempre fue Cary Grant, y en cierto modo, el Grant que todos conocemos y queremos estuvo allí desde su primerísimo primer film. Pero al mismo tiempo, durante años estuvo alternando entre el protagonismo y el rol de partenaire de una actriz más famosa que él. También me gusta tener en cuenta que su carrera comenzó en 1932, con lo cual para esta película no habían pasado más de cinco años. Lo que sucede es que hizo una cantidad grande de películas en esos primeros años, pero no dejan de ser poquitos.-
      ¡Sí, a Bogart le ocurrió igual! Y de Holden no conozco mucho pero quedo sujeta a tu palabra especilizada (¡cómo mima una a sus consentidos!). Te mando un abrazo gigante, Bet.-

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