A menudo digo que no sé si me resultan más fascinantes las películas del pre-code o aquellas que, producidas con posterioridad a la aplicación del Código Hays, lo desafían con todo lo que tienen. Caught es un ejemplo de estas últimas. De acuerdo a mis listas de deseos de Amazon, el 20 de septiembre de 2016 agregué esta película en bluray, aunque nunca la compré. No recuerdo dónde escuché hablar sobre ella por primera vez ni por qué la agregué a la lista, pero allí ha estado desde ese entonces. Tampoco tengo presente qué me hizo recordarla los días pasados, pero al buscarla en línea descubrí que está en Youtube y me dispuse a verla. Me encontré con una película fascinante que merece ser rescatada del olvido.-
La historia es la de Leonora Eames (Barbara Bel Geddes), una joven de Denver que busca un mejor futuro en Los Ángeles. En su caso, un mejor futuro significa conseguir trabajo de modelo en alguna tienda de lujo como trampolín para atrapar un marido millonario. Cuando un hombre la invita a una fiesta que dará su jefe, el multimillonario Smith Ohlrig (Robert Ryan), Leonora duda pero su compañera de departamento, Maxine (Ruth Brady) la convence de que no sea tonta y aproveche la oportunidad. Leonora no sólo acepta su consejo sino que logra conocer al enigmático Ohlrig y (por motivos que poco tienen que ver con ella) recibe una propuesta matrimonial de su parte. Claro que la vida conyugal no será todo lo que Leonora esperaba y en uno de sus intentos de escape, conoce a un pediatra idealista, el Dr. Larry Quinada (James Mason) pero lo único seguro es que Ohlrig no la dejará ir sin dar pelea.-
Visualmente, Caught es impactante. Comenzando por la punzante fotografía de Lee Garmes, un director de fotografía con una carrera llena de títulos magníficos, que resulta fundamental para construir la atmósfera agobiante de la película; y siguiendo por los decorados a cargo de Edward G. Boyle, todo en la película cuenta una historia de contrastes estéticos que son el correlato de los contrastes sociales que presenta el guión de Arthur Laurents. El vestuario a cargo de Orry-Kelly también se suma a la presentación de contrastes: así, la opción entre un abrigo de visón o un práctico tapado de paño será trascendente en la vida de Leonora y aparecerá una y otra vez en la historia como alegoría de los dos hombres en su vida. Y para completar el conjunto, la cámara elegante y precisa de Ophüls que nunca es intrusiva y logra planos bellos, inquietantes o dramáticos, según sea necesario, mientras deja hacer a los tres excelentes actores con los que cuenta.-
James Mason y Robert Ryan no me sorprendieron, porque los conozco mejor, pero el gran descubrimiento de la película para mí fue Barbara Bel Geddes, a quien sólo conocía de Vertigo y aquí se lleva todos los reconocimientos en su composición de Leonora. Además de tener una química maravillosa con Mason, química que nos regala una pareja de esas en las que uno cree.-
Mencioné al pasar al guionista Laurents, pero quiero ahora dedicarle un párrafo en particular. El guión de Caught nos habla de la sordidez de las vidas de las muchachas de pueblo en la gran ciudad. Habla también del artificio de las grandes tiendas, que toman mujeres recomendadas por “escuelas de buenos modales” en donde las preparan para agradar y comportarse bien en situaciones sociales (a qué fines específicamente, queda a criterio del espectador). De la depredación de los hombres que compran aquello que quieren tener. De la encrucijada en la que se encuentran mujeres como Leonora, que se venden a cambio de seguridad y protección. De la pérdida de la inocencia y de la recuperación de la dignidad. De las adicciones que ayudan a pasar las horas. De las cosas a las que nos aferramos y de aquellas de debemos dejar ir.-
Muchos de estos temas se aplican a Leonora. Cuando la conocemos, es una joven inexperta e ingenua y a lo largo de la historia cambiará y madurará mucho pero de alguna forma, gracias a la cámara de Ophüls, nunca deja de ser una niña. En algunos planos literalmente parece una niña, en un efecto visual que me recordó al utilizado por William Wellman en Midnight Mary o por Orson Welles en Citizen Kane. De hecho, la trama de Caught me recordó mucho a la historia de Susan Alexander Kane (interpretada en aquella película por Dorothy Comingore), otra muchacha de clase trabajadora que cautiva a un multimillonario y pronto descubre que la vida en un estuche dorado no es tan bonita como aparentaba. Como Susan, Leonora es virtualmente una prisionera en la mansión de Ohlrig en Long Island (la vida matrimonial de la protagonista transcurre en Nueva York, ya no en California), elegantemente vestida y cubierta de joyas y esperando siempre un gesto amoroso de su marido que nunca llega. Y como Susan, Leonora escapa.-
Pero Ohlrig no es Kane y no estalla furioso ante la partida de su esposa sino que a él la procesión le va por dentro. Y este es un punto muy interesante de la película, la vulnerabilidad del villano. Ohlrig es frío, cínico y cruel, capaz de decir las cosas más terribles sin siquiera parpadear (en su primera apariciónen pantalla aparece desde abajo, vestido por completo de negro y en medio de la bruma, como si llegara del Inframundo) pero tiene una debilidad. Su corazón es frágil y él es consciente de su vulnerabilidad porque de hecho, busca ayuda de un psicólogo (Art Smith). Es éste quien termina oficiando de disparador para que Ohlrig le proponga matrimonio a Leonora, señalándole que ese matrimonio los destruiría a ambos. De modo interesante, la película no nos muestra esta escena sino que lo deja en Ohlrig llamando por teléfono a su hombre de confianza, Franzi (Curt Bois), para pedirle que busque a Leonora por él. Este intercambio es anticipatorio de la vida en común de la pareja, Franzi siempre está entre ellos (de hecho, es quien invitó a Leonora a la fiesta de Ohlrig en un comienzo), a veces haciendo de mensajero, a veces de carcelero, a veces de confidente.-
El tercer personaje en el triángulo es el Dr. Quinada, un hombre que creció en una familia que - como Leonora - creía que el dinero traía sino la felicidad, al menos seguridad, y se rebeló contra esa idea instalando una clínica médica en un barrio de inmigrantes humildes en Manhattan, clínica en la cual Leonora empieza a trabajar como secretaria luego de separarse de Ohlrig. Quinada es un pediatra y comparte consultorio con un obstetra, el Dr. Hoffman (Frank Ferguson). La dinámica entre estos dos amigos y colegas es adorable, Hoffman es mayor que Quinada y hace las veces de padre sustituto para su amigo. Quinada es también super seguro de sí mismo y bastante radical en sus ideas, algunas de las cosas que le dice a Leonora en medio de las idas y vueltas de su relación son bastante impactantes para 1949. Y otras son bastante impactantes incluso hoy en día; no quiero anticipar nada de la trama, pero en un momento Leonora enfrenta una circunstancia crucial y la reacción de Quinada es más bien de “ey, esto que parece tan terrible no tiene importancia si gracias a ello podemos estar juntos”... sin palabras… Pero concentrándonos en los aspectos positivos del personaje, algo interesante de la película es que Quinada no es meramente el héroe que rescata a la protagonista en un caballo blanco sino que la deja para que se rescate sola, él sabe que Leonora necesita todavía madurar y que hay ciertos problemas que debe enfrentar por sí misma cuando esté lista para ello. El momento del rescate llega, sin embargo, por motivos que no son explicados en la película. Tal vez Quinada se preocupó por las noticias que aparecían sobre Ohlrig y Leonora en las columnas de chismes de sociedad o tal vez logró vencer su orgullo.-
Y es que los tres protagonistas están “atrapados” por algo, al mejor estilo del cine negro pero esta vez, sin femme fatale pero con tres personajes muy humanos. Ohlrig está atrapado por el gusto por el poder, Leonora por su necesidad de seguridad, Quinada por su orgullo y en ese sentido es interesante que el título de la película en español nos habla en plural, aunque el título original - sin indicar número - parece referirse específicamente a Leonora (el eslógan del afiche publicitario es “La historia de una muchacha desesperada”). Por una vez, los traductores de títulos han acertado…
Dejo el enlace de la película en Youtube, tiene subtítulos en español ;)
Hola Bet
ResponderBorrarEs un argumento clásico el de la trabajadora que asciende de clase por un atajo y en su descenso encuentran la felicidad -casi siempre tras la mesa de un doctor o abogado-. En principio especialidad Lombard y después todas hicieron el meritoriaje. Eso sí, no todas tuvieron la suerte de que el dire fuese Max (y ese blanoynegro tan suyo al que no le hacen falta los colorines).
Barbara apuntó muy alto, al principio tal vez haciendo los papeles que no podía hacer Anne Baxter (las dos tienen caras de buena persona -o son muy buenas actrices jaja-), pero la suerte le sonrió muy tarde cuando se convirtió en "la de Dallas" (serie mítica de los setentas).
Un saludo, Manuel.
¡Ah, nunca vi Dallas! Aunque claro que la escuché nombrar. Para mí tanto ella como Baxter fueron primero "chicas Hitchcock" y a partir de allí, fui descubriendo sus carreras.-
BorrarEn este caso encontré que la historia está llena de matices que pocos directores hubieran incluido y me convirtió automáticamente en amante del cine de Ophüls, a quien solo le conocía Carta de una Desconocida (película que por otra parte solo vi una vez y sin prestarle demasiada atención).-
Y por otro lado, Ryan compone un villano de esos que despiertan ganas de revolear algo contra la pantalla y Mason bien vale una misa, así que no podría estar más feliz con haber descubierto esta película.-
Le mando un abrazo, Bet.-
Hola otravez
BorrarResulta que la revisé hace no mucho; pero la olvidé totalmente.
Es imposible no acordarse de "Ciudadano Kane" también por las similitudes entre los potentados y, buscando tres pies al gato, se puede hacer otro paralelo entre Cotten-Mason. Pero resulta que, en su día, todo el mundo se dio cuenta que era un retrato descarnado de un potentado que conducía como un loco, era un déspota, tenia un proyector en el "saloncito", una curiosa (cuando-menos) relación con las mujeres y debilidad por los vehículos a motor (por eso meten con calzador la escena en el garaje): Howard Hughes.
Por completar tu crónica: entiendo que Leonora (de nombre real Martha) llegue a casarse con Smith pero de ahí a enamorarse de él, buff, me cuesta entenderlo. Y posiblemente mi escena favorita sea la más "comedia": Bel Geddes y Mason en el bar con la participación especial de una "espontánea" (Virginia Hunter ¿la escogerían por el nombre?) tirándole el anzuelo y rematando sus frases en perfecto castellano. El baile posterior es un prodigio de realización y llega uno de esos momentos "anillo" tan cinematográficos.
Saludote, Manuel
¡Esa escena en el bar también es mi favorita sin dudas! Pensaba ilustrar la entrada con una imagen de los protagonistas bailando pero ni con calzador encajaba con el tono de la película ni con el tono del texto que me salió. Pero sin dudas es una escena deliciosa, de esas que uno imagina (o al menos a mí me gusta imaginar) que los actores disfrutan verdaderamente filmando y que cuando se ríen, son ellos de verdad pasándolo genial.-
BorrarEn cuanto a Leonora enamorándose o no de Ohlrig... pufff, qué quiere que le diga, a veces hay quien se "enamora" de lo que quiere creer que el otro es, y no de la realidad. Ohlrig me parece un tipo antipático desde el comienzo pero si Leonora quería verlo como el príncipe azul, quién iba a poder pararla....
Había leído aquello de las notas de biopic encubierta que la película quiso dar. Qué manía esa del Hollywood clásico de andar mandando indirectas, sean a Hearst o a Hughes, no le parece.-
Le mando un abrazo, Bet.-
Qué maravilloso es Max Ophuls y cómo me ha gustado tu análisis. Qué bien defines a los personajes y a la película, explicando ese título traducido. Atrapados. Me encanta esta frase de tu texto: "Ohlrig está atrapado por el gusto por el poder, Leonora por su necesidad de seguridad, Quinada por su orgullo". Sus películas de la etapa americana qué buenas son. No solo es cómo rueda, sino las dimensiones que consigue con sus distintos personajes.
ResponderBorrarBeso
Hildy
Hildy, querida, resultó que yo estaba convencida de haber visto más cine de Ophüls pero no, solo había visto Carta de una desconocida y con medio ojo, aparentemente, porque no la recuerdo con especial cariño. Pero a partir de la relectura de su texto sobre Atrapados descubrí Almas desnudas (otro buen título en español, le queda muy bien a la película ¿no?) y ya quedé encaminada para buscar más.-
BorrarAtrapados me resultó super interesante y sospecho que cuanto más se la mire, más jugo se le saca.-
Te mando un beso grandote, Bet.-