lunes, 15 de mayo de 2017

Massacre (Masacre) - Alan Crosland, 1934.-

El mes pasado compré el volumen 6 de la colección Forbidden Hollywood editada por Warner Archive en busca de Downstairs, considerada por muchos como la mejor película sonora de John Gilbert (ya les contaré mi opinión). Como suele ocurrir con las colecciones, uno las compra por una película en particular y termina por descubrir pequeños tesoros inesperados. Masacre es uno de estos tesoros.-


“Chief” Joe Thunder Horse (Richard Barthelmess) es un sioux que dejó la Reserva aborigen siendo niño y fue criado como un hombre blanco en Chicago. Cuando comienza la película lo encontramos como la estrella principal de un espectáculo del Lejano Oeste y disfrutando de un romance con una mujer de alta sociedad (Claire Dodd). Joe es decidido y no acepta un “no” como respuesta, pero ello no le ha abierto tantas puertas como podría esperarse. Pronto descubrimos que Joe no encaja en ninguno de los dos mundos: los blancos lo tratan como a una curiosidad de feria y los años alejado de la Reserva lo han transformado en un extraño para su cultura.-
Al recibir el llamado de su padre moribundo, Joe vuelve a la Reserva y descubre que sus habitantes viven a merced de Quissenbery, un agente federal corrupto (Dudley Digges) y de sus secuaces: el Dr. Turner, un médico incompetente que parece sufrir alguna clase de síndrome de abstinencia (Arthur Hohl); Shanks, un enterrador (Sidney Toler); y Grandy, un abogado igual de inescrupuloso que los demás (William V. Mong). La muerte de su padre y determinados eventos que suceden durante los ritos funerarios provocan un vuelco en la vida de Joe y lo llevan hasta Washington para levantar la voz en defensa de su pueblo.-
Aculturación, desesperanza, pobreza, corrupción estatal, relaciones casuales, secuestros y torturas, un asesinato, evasiones de la cárcel y una violación se dan cita en esta película que se mueve rápido e intenta mantener los pies sobre la tierra. Crosland no intenta disimular las condiciones miserables en las que viven los sioux en la Reserva y la impotencia que sienten incluso los miembros más instruidos de la comunidad (Joe encuentra una aliada en Lydia - Ann Dvorak - una joven que también recibió educación formal, pero aún ella se mantiene como espectadora hasta su llegada) y logra gran autenticidad - para el ojo del público, al menos - en la escena que muestra los ritos funerarios tradicionales que Joe insiste en brindar a su padre, aún cuando las normas de la Reserva prohíben a los aborígenes practicar su religión.-
Hay también un fuerte sentido de rebelión contra la autoridad, lo cual marca todo el período pre - code como una de sus características principales. En un entorno en donde el representante del Gobierno Federal despoja a las familias de los fallecidos de sus propiedades, niños y ancianos mueren sin atención médica, se montan parodias de juicios para condenar los ataques contra los hombres blancos pero nadie responde por los crímenes cometidos contra los aborígenes, no parecen existir demasiados estímulos para obedecer a las figuras de autoridad. O para no intentar establecer nuevos sistemas. En este contexto, las fuerzas a las que se opone Joe son tan oscuras que no dudamos por un instante en ponernos de su lado, aún cuando comete un asesinato por venganza, tortura a un hombre para arrancarle su confesión por el secuestro de su hermana Jennie (Agnes Narcha) y queda impune por ello. Y sin embargo, Masacre se ocupa por marcar las diferencias (o tal vez no se anima a llegar tan lejos) y nos muestra que en Washington DC quedan algunos políticos responsables y honrados. De hecho, el final edulcorado en este sentido es lo único que desluce un poco esta película. Por lo demás, es bastante honesta y si bien no se destaca particularmente por sus aspectos estéticos, existen motivos suficientes para descubrirla como un buen ejemplo del cine pre - code.

2 comentarios:

  1. Pero ¡qué descubrimiento, mi querida Bet! Todo un tema pre code. Qué interesante. Abres el apetito cinéfilo...

    Un besazo
    Hildy

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    Respuestas
    1. ¿Viste? De la mano de John Gilbert se llega a toda clase de sitios, jaja. Me interesa mucho la filmografía de Barthelmess, aunque lamentablemente no he tenido acceso a ella, sólo conozco lo que he leído sobre sus películas. Así que cuando vi que la colección incluía esta película tuve un motivo adicional para comprarla. Me resultó muy, muy interesante. Ojalá puedas dar con ella y contarme qué te pareció.-
      Buen apetito cinéfilo y ¡feliz cumpleaños! Ya te saludaré como corresponde en tu blog, que acabo de ver que tiene una nueva entrada.-
      Un beso enorme, Bet.-

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