Ir al contenido principal

Balance de fin de año…


La primera imagen que me devuelve el espejo de cine de 2019 guarda relación con este blog. De veintisiete entradas publicadas en 2018 pasé a ¡cincuenta! en 2019. Para esta chica del parasol blanco que siente mucha pereza a la hora de sentarse frente al teclado, es un logro inmenso así que me aplaudo a mí misma por ello. Las series de artículos, como el bingo de películas del mes de abril o las damas del pre-code del mes de septiembre, me ayudaron mucho a encontrar una disciplina que espero continuar en 2020.-
En cuanto a las expectativas que traía de 2018, logré leer dos de los libros que había proyectado para este año: Vamp de Eve Golden y Bombshell de David Stenn. Los demás que nombraba en mi reflexión sobre 2018 quedaron en el tintero y, siendo sincera, no creo que los lea en 2020 pues otros libros han copado mi lista de pendientes. Actualmente estoy terminando Good Stuff, las memorias que Jennifer Grant escribió sobre su padre, Cary Grant, un bellísimo libro que me tomó una eternidad leer y que espero algún día animarme a reseñar (me queda aún la aspiración de algún día incluir reseñas de libros sobre cine).-
Revisando mis adquisiciones de 2019, veo que este año aumenté mi biblioteca de cine pre-code, la colección Forbidden Hollywood tuvo un rol central en ello y realmente espero poder comprar más volúmenes en 2020. Y también logré dar con varias películas de John Garfield que disfruté en la primera mitad del año. Hacia la segunda mitad del año mi enamorado indiscutible fue Cary Grant; a través de dos colecciones que todavía no terminé de ver amplié mi conocimiento de su filmografía, especialmente de sus primeros años. Y qué deleite verlo crecer en la pantalla y descubrir sus primeros pasos, que encima de todo transcurrieron durante el pre-code así que imagínense… En la segunda mitad del año también me encontré con las ya mencionadas damas del pre-code, algunas ya eran mis amigas desde antes y otras eran completas desconocidas, pero todas son fascinantes. Y logré celebrar a algunos de mis queridos en sus cumpleaños, algo que siempre había querido hacer pero que nunca tenía la previsión de concretar.-
Entre los nuevos descubrimientos destaco que me dejé seducir por Rudolph Valentino (uno de los libros que anticipo con ansiedad para 2020 es, justamente, una biografía de él) y por George Brent y que me encontré con películas largamente anticipadas como The Painted Veil y con otras sobre las que no tenía idea pero que me gustaron también (muchas de ellas terminaron poblando mi reciente serie de remakes y mi bingo de abril). En el tintero me quedaron puertas que parecía que iban a abrirse pero quedaron apenas entornadas, como la de cine nacional clásico o la del cine de horror pre-code que tuve toda la intención de reflotar en octubre pero no sucedió… Y también me quedó apenas esbozada mi intención de revisitar películas que ya hubiera comentado. No hice más que dos recuadros, pero ya tendré oportunidad de revisitar más películas durante el año próximo. Por lo pronto estoy destinando estos últimos días del año a ver películas porque sí, sin estar pendiente de que debo escribir algo sobre ellas, actividad que no hago hace mucho tiempo y con la que me estoy divirtiendo en grande.-
En cuanto a 2020, ya les contaré la semana próxima qué me traigo entre manos 😉

Comentarios

  1. Guauuu, mi querida Bet, ha sido un balance de lujo.
    Y ya me estoy frotando las manos con ese 2020 de descubrimientos y revisitas cinéfilas que viviremos juntas.

    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Es que ha sido un año de lujo cuando se lo mira en su conjunto. Y largo también, han pasado cosas que yo ya ni recordaba, jaja. Le tomé el gusto a hacer estos pequeños balances y a leer el anterior antes de escribir el nuevo, como para comparar las expectativas con lo que terminó sucediendo realmente.-
      Gracias, GRACIAS por acompañarme siempre.-
      Te mando un abrazo enorme y mis mejores deseos para el comienzo del nuevo año. Volveremos a encontrarnos por aquí en poquitos días. Muchos besos, Bet.-

      Borrar
  2. Bet, querida, pasa una noche muy feliz. Te deseo un 2020 precioso. Un placer seguir conectadas.
    Beso
    Hildy

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. ¡Queridísima Hildy! Muchas gracias por tu hermoso deseo de año nuevo. El doble para vos.-
      Un abrazo inmenso y un brindis especial por más intercambios cinéfilos en 2020, Bet.-

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Más damas del período pre-code (segunda parte).-

Irene Dunne en Ann Vickers - John Cromwell, 1933.- “- He encontrado una virtud nueva y moderna para nombrar a mi hija: Orgullo. Orgullo de la vida, orgullo del amor, orgullo del trabajo, orgullo de ser una mujer. Esas habrían sido sus virtudes. Orgullo Vickers. Se sintió tan real… si tan sólo no hubiera… muerto” Irene Dunne en Ann Vickers Esta película fue toda una sorpresa para mí, porque tiendo a pensar en Irene Dunne como una gran dama de fines de los años ‘30 y de los años ‘40 y en cierto modo, aquí también es una gran dama (milagrosamente, al menos en esta película ha escapado del lugar común del pre-code , que es mostrar a sus estrellas en lencería ante la menor excusa). Y sin embargo, su Ann Vickers no deja pecado por cometer y resulta fascinante seguir su historia.- La trama es un poco complicada de resumir, porque se va desarrollando por episodios en la vida de la protagonista. El primero de ellos, tiene lugar cuando Ann Vickers (Dunne), una trabajadora social que está colabor...

The Journey (Rojo atardecer) - Anatole Litvak, 1959.-

Una de las cosas que me divierte es encontrar duplas de cine repetidas a lo largo del tiempo y si puede ser en diferentes géneros, mejor. Cuando descubrí The King and I a comienzos de este año, me intrigó mucho enterarme de que Deborah Kerr y Yul Brynner habían protagonizado un drama algunos años más tarde y me propuse dar con esa otra película.- The Journey cuenta una historia de supervivencia con el trasfondo de la Revolución Húngara de 1956, en la cual grupos nacionalistas se alzaron contra la dominación soviética. Un grupo de viajeros de distintas nacionalidades aguarda durante días para abordar un vuelo que los saque de Budapest en plena revuelta. Al aeropuerto llega Lady Diana Ashmore (Deborah Kerr), una aristócrata inglesa que viaja acompañada de un compatriota gravemente enfermo llamado Henry Fleming (Jason Robards). Momentos después de su arribo se ofrece a los viajeros una alternativa terrestre: ir en autobús hasta la frontera con Austria y desde allí llegar hasta el aeropu...

¿Amigándome con el western? (primera parte).-

A veces pasan cosas por casualidad y de pronto, uno se pone a hacer cosas que nunca creyó posibles. El fin de semana que vi Mr Deeds Goes to Town para escribir mi reseña, me quedé embobada con Gary Cooper y decidí volver a ver High Noon . Podría haber elegido cualquier otra película del actor de las que tengo en mi biblioteca, incluyendo mi gran favorita Design for Living , pero en parte porque la sesión de cine incluía a mi padre (que no es un gran amante de esa película) y en parte porque en esa época estaba escuchando de nuevo el audiolibro homónimo de Glenn Frankel, me volqué hacia este western atípico. En general me mantengo alejada de los westerns , pero High Noon me encanta. Claro que muchos creen que no pertenece verdaderamente al género, y es considerado el western que les gusta a aquellos a los que no les gustan los westerns . Yo estoy en ese grupo, pero mirando la película pensé que no podía ser, que así como nunca había mirado musicales hasta que un día descubrí la pel...