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American Film Institute, 100 años… 100 películas (#80 y #79).-

Puesto Nº 80: The Wild Bunch (1969).-


*suspiro* Ya tener que ver un western es tarea ardua para mí, sumado ello a que sea una película de más de dos horas de duración y parte del “nuevo cine” de Hollywood… que alguien venga a rescatarme…
The Wild Bunch propone una pandilla de tipos malos liderada por William Holden que es perseguida por otra pandilla de tipos aún más malos liderada por Robert Ryan. Como detalle particular, Ryan formó parte antiguamente de la pandilla de Holden y luego de una huida frustrada, fue a la cárcel y ahora fue reclutado como mercenario para capturar a la pandilla y así recuperar su libertad. En el medio, asaltos frustrados, asaltos exitosos, revolucionarios mejicanos y muchos tiroteos interminables y sin sentido.-
Del lado positivo, las imágenes creadas por el director Sam Peckinpah son de una gran potencia, en especial la secuencia inicial que alterna al grupo liderado por Holden con uniformes militares (todavía desconocemos sus identidades) con un grupo de niños que observan a un par de alacranes siendo devorados por hormigas coloradas. O la misma pandilla avanzando decidida hacia una última aventura en la secuencia final. Por otro lado, la camaradería en este grupo de tipos recios que terminan muchas de sus aventuras entre risas y bromas, es entrañable. También lo es la relación a la distancia entre Holden y Ryan, el uno siempre en los pensamientos del otro con dolorosa nostalgia. Y esta sensación de que el mito del viejo Oeste se está viniendo abajo junto con el mito del viejo Hollywood. Y de fondo, unos escenarios espectaculares del desierto que devora la frontera entre Estados Unidos y Méjico. Y varios rostros del cine clásico resignificados: no sólo Holden y Ryan sino también Ernest Borgnine y Edmond O’Brien.-
Rodeando todo esto hay tal vez demasiados minutos de una historia que por momentos gira en círculos, con Ryan protestando una y otra vez contra la pandilla que le tocó en suerte (todos ellos hombres torpes, rústicos e impulsivos) y Holden y los suyos encontrándose una y otra vez con el General Mapache (Emilio Fernández), el líder del ejército mejicano que contrata a la pandilla para hacerse de armas, un personaje despiadado y libertino que no deja muy bien parado al segmento mejicano de la película. Y el recurso utilizado hasta el hartazgo por el director de mostrar a tipos cayendo hacia su muerte en cámara lenta. Y muchos tiroteos de esos en los que primero tiendo a desorientarme, perdiendo la cuenta de quién murió y quién no, y luego pierdo el interés y ya no importa quién queda en pie...
Aquí me sucede algo parecido a lo que me pasó con Easy Rider. Reconozco la importancia histórica de esta película. Es obvio desde los primeros minutos que el Código Hays está por ser declarado muerto y enterrado y junto con ello no sólo se imponen el vocabulario fuerte y las escenas de muerte y sexo (nada verdaderamente explícito, sin embargo) sino también la destrucción del mito del Oeste: aquí no hay héroes valientes, no hay muertes gloriosas ni últimas palabras sentidas. Sólo polvo, sudor, prostitutas mal pagadas y empresas absurdas que terminan tan mal como podría esperarse. En resúmen: ¿creo que esta película pertenece a la lista? Sí. ¿Volveré a verla alguna vez? Ni loca.-

Puesto Nº 79: The Deer Hunter (1978).-


Lo siento pero no pude… sé que esta película es muy especial para muchas personas pero yo la vi una vez con sumo esfuerzo y no estoy con el ánimo suficiente como para sentarme tres horas delante del televisor para padecer. Estoy llevando bien el confinamiento pero no hay que tensar demasiado la cuerda.-
Esto responde por sí mismo a la pregunta de si creo que esta película pertenece o no a la lista. No. Creo que no, creo que tiene un ritmo insoportable. Que se demora interminablemente en el primer acto y luego cae en el recurso que señalé respecto de Platoon, de mostrar horrores que bien pudieron haber sido reales pero que en la pantalla suenan inverosímiles. Cuando la realidad supera la ficción, la ficción debe dar un paso al costado y apelar a la elipsis, a la alegoría o a la sobriedad más absoluta (pienso, por ejemplo en Schindler’s List).-

Bonus track: siempre nos quedará la comedia.-
Inspirada por la grandiosa Hildy Johnson y su cruzada por recurrir a la comedia resolví desempolvar una screwball comedy que descubrí hace unos cuantos meses y que me rescata del pantano en el que casi me metí ante la perspectiva de volver a ver The Deer Hunter.-

This Thing Called Love (Esa cosa llamada amor) - Alexander Hall, 1940.-


Ann Winters (Russell) publica un artículo para una compañía de seguros afirmando que un período de castidad durante los primeros tres meses del matrimonio puede contribuir en la reducción de la tasa de divorcios. El mismo día en que presenta su artículo ante la junta directiva ocurren dos eventos significativos: su hermana tiene audiencia en su propio juicio de divorcio y el prometido de Ann, Tice (Melvyn Douglas) llega de un largo viaje por Sudamérica dispuesto a casarse inmediatamente. Ann presenta su teoría a Tice, quien acepta a regañadientes convencido de que sus encantos masculinos serán suficientes para hacer cambiar de opinión a Ann.-
This Thing Called Love es una muy divertida comedia que aunque parezca mentira conserva actualidad pues el problema que Ann advierte (la falta de conocimiento mutuo previo a la conformación de una familia) no ha desaparecido. En especial son una maravillosa la química que existe entre Russell y Douglas (la dupla se repetiría siete años después en The Guilt of Janet Ames) y el don para la comedia tanto verbal como física que ambos despliegan (la escena en la que Douglas intenta disimular su comezón con pasos de baile que Russell imita es impagable). Y también resulta cautivante que esta sea una comedia exclusivamente sobre sexo (y a favor del sexo) sin mencionar casi la cuestión y en pleno apogeo del Código Hays.-
Y es también una comedia sobre las distintas formas de relaciones de pareja. A la par del matrimonio casto de Ann y Tice desfila una galería de personajes secundarios que muestran diferentes variantes de amor romántico y que protagonizarán situaciones disparatadas: el abogado de Tice, su esposa y su amante; un asociado de negocios y su esposa, padres de nueve niños; la hermana de Ann y su esposo, divorciados porque él no para de atender pacientes como psiquiatra que es; el jefe de Ann que la corteja sin éxito y su secretaria, una soltera convencida de la causa de su jefa.-
Hay también algo que se cuela en la película sin recibir mayor mención, pero que también es una curiosidad para el cine de este período y es que Ann es una mujer profesional respetada y establecida que además dio el primer paso en su relación amorosa con Tice y no recibe “castigo” alguno por ello. Por el contrario, el matrimonio con todas las letras viene a aportar plenitud a su vida y no a disminuirla. Haciendo un repaso rápido por la filmografía de Russell veo muchos papeles así, mujeres independientes y dedicadas al trabajo que - en honor a la comedia - cometen excesos pero cuya valía en el mundo profesional nunca es discutida.-

Comentarios

  1. ¡Me lo paso tan bien leyéndote!
    ¡Con el western de nuevo hemos topado! Me encanta cómo a pesar de que las películas no te gustan, analizas el porqué son buenas películas.
    Ya sabes que soy una enamorada del género. Te diré que Grupo salvaje no es el western que más me gusta de él. Realizó uno que es como una canción triste y tierna, seca y dura a la vez: La balada de Cable Hogue.
    ¿Por cierto has visto Los siete magníficos, de John Sturges?
    El cazador, por lo que entiendo, ya la viste una vez, ¿verdad? A mí, te confieso que es una película que me gusta mucho. Y me parece que tanto las secuencias de apertura como las de cierre son impresionantes. Ya iré viendo si en la lista está otra de Vietnam que a mí me gusta mucho: El regreso, de Hal Ashby, muero de ganas por leer tus sensaciones frente a ella.
    Gracias por mencionarme en el texto y qué ganas de ver This Thing Called Love, tiene una pinta maravillosa.

    Beso
    Hildy

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    Respuestas
    1. Jaja, necesitaba un poco de Rosalind Russell y Melvyn Douglas después de tanto leerte y de morderme los codos durante un par de días ante la "obligación" de volver a ver El Francotirador. Sí... la vi una vez y no me gustó ni un poco...
      Ay, voy a terminar con la intriga, El regreso no está en la lista, pero leí el storyline y me has tentado.-
      No vi los dos westerns que mencionás pero ya sabés que el género me cuesta... y encima la lista está repleta de westerns y de pelis sobre Vietnam, jaja.-
      Un besote enorme a la distancia, Bet.-

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