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Proyecto Cary Grant Nro. 10: Thirty Day Princess (Princesa por un mes) - Marion Gering, 1934.-

 


Con esta película avanzamos un paso más en el camino al estrellato de Cary Grant pero sin dudas la protagonista absoluta es Sylvia Sidney en su doble rol de la Princesa Catterina y Nancy Lane.-

La Princesa Catterina (Sylvia Sidney) es la heredera al trono de un pequeño y empobrecido reino centroeuropeo. Su padre, el Rey Anatol XII (Henry Stephenson) la envía a Estados Unidos como parte de una gira orquestada por el banquero Gresham (Edward Arnold) para ganar el favor de la opinión pública ante un bono que salvará la economía del reino. Apenas baja del barco la princesa cae enferma y es reemplazada por una actriz idéntica a ella, Nancy Lane (también Sidney), estratagema que peligra cuando un editor de periódico opositor a Gresham, Porter Madison III (Cary Grant) comienza a cubrir la gira real con intenciones de desprestigiar a la princesa y de descubrir un supuesto fraude con el bono.-

Thirty Day Princess fue estrenada poco tiempo antes del final del período pre-code y alcanza a incluir algunos elementos distintivos de la época. Por empezar, tanto reyes como banqueros se lamentan de que los tiempos ya no son los que eran antes, ahora han caído en desgracia y en cualquier momento pueden ser derrocados. En este contexto convulsionado, los verdaderos héroes son los periodistas que pueden exponer la falsedad de unos y otros; así, Madison III (que también tiene una fortuna a su nombre, amasada por su abuelo y su padre periodistas como él, pero ganada sin especulación) forma parte de una larga sucesión de periodistas del pre-code empeñados en hacer llegar la verdad al gran público (me vienen a la mente Robert Williams en Platinum Blonde, James Cagney en Picture Snatcher y Pat O’Brien en The Front Page). Otro elemento del pre-code está dado por la propia Nancy. La eterna figurante de teatro está en la ruina total, atrasada en su alquiler y sin posibilidades de conseguir un rol importante, llega al punto de robar algo de comida de uno de esos restaurantes automáticos. Es la necesidad la que impulsa a aceptar el plan de Gresham de reemplazar a la princesa e incluso de enamorar a Madison. Gresham sabe que su mayor enemigo es Madison y por eso orquesta todo para que Nancy (en sus ropajes reales) seduzca al caballero de la prensa para neutralizarlo. Y da en el clavo, porque la única debilidad de Madison se descubre cuando Catterina (Nancy en realidad) lo trata como un igual.-

Claro que, como suele suceder en este tipo de historias sobre sustituciones e identidades ocultas, pronto nace el romance entre Madison y Nancy. Pero hay dos problemas: primero, Madison cree que Nancy es una princesa y segundo, Catterina está comprometida con el torpe Conde Nicholaus (Vince Barnett), quien llega de imprevisto para complicar la trama.-

No hay verdaderamente mucho para decir sobre esta película, más que destacar que el guión fue escrito por Frank Partos y nada menos que por Preston Sturges. El nombre de Partos podrá no sonar para nada pero su filmografía contiene títulos muy interesantes como Jennie Gerhardt, The Uninvited, The Snake Pit y una colaboración en la preciosa Hands Across the Table, además de un par de películas de Cary Grant que aparecerán pronto por aquí: Wings in the Dark y The Last Outpost. La película conserva un buen ritmo y es muy divertida, lo cual no es poco, pero no es una obra maestra. En cuanto al trabajo de Grant, encuentro que en sus escenas con Sidney no se luce demasiado porque hace el papel del hombre embobado excepto en una escena en un club nocturno en la cual confiesa su amor: ahí se pone serio en esa forma tan especial que tenía Grant en aquellos momentos en los que el brillito en sus ojos da paso a algo más profundo, y que valen oro. Por lo demás, sus mejores escenas tienen lugar en su despacho del periódico, en sus interacciones con el editor en jefe (Robert McWade). Allí Grant hace gala del dinamismo y chispa que tan bien conocemos, ensayando el que sería uno de mis roles favoritos: el Walter Burns de His Girl Friday.-

Comentarios

  1. No la he visto..., pero con lo que me gusta Sylvia Sidney, sé que la disfrutaría un montón.
    Madre mía, Bet, y yo que pensaba que había visto muchísimas películas de la filmografía de Cary Grant, que incluso hace unos veinte años adquirí una colección de ¡vhs! de un montón de sus películas... ¡y tú me estás haciendo darme cuenta de que me quedan muchas, pero muchas, por descubrir todavía!
    Se me han ocurrido distintas sesiones dobles: Thirty Day Princess (Princesa por un mes) y Vacaciones en roma o Thirty Day Princess (Princesa por un mes) y Dave, presidente por un día de Ivan Reitman.

    Beso
    Hildy

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    Respuestas
    1. ¡Ay, me muero por esa colección de VHS! Salvando las distancias, estas películas de los primeros años (excepto un par aquí y allá) salen de una colección de dieciocho films de Cary Grant que me autoregalé hace un par de años. Así que es algo parecido...
      ¿Sabés que yo pensé la misma sesión doble con Vacaciones en Roma? Lo que no se me había ocurrido es la sesión con Dave, qué buena película. Era una de las favoritas en mi casa cuando era chica, la vimos mil veces.-
      No encontré esta película en línea para compartir, pero espero que puedas dar con ella. No es una joya pero entretiene mucho. Y Sidney está genial, como siempre.-
      Un beso enorme, Bet.-

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